La guerra que asola el este de la República Democrática del Congo está complicando drásticamente los esfuerzos para controlar el mortal brote de ébola, advirtió este 27 de mayo el director general de la OMS, quien instó a un alto el fuego inmediato. “El este de la RDC se enfrenta ahora a una colisión catastrófica entre la enfermedad y el conflicto, con el brote de ébola en la provincia de Ituri superando la capacidad de respuesta”, declaró Adhanom.

La organización sanitaria de la ONU ha registrado 10 muertes confirmadas por ébola y 220 muertes sospechosas en la RDC desde mediados de mayo, además de otros 900 casos sospechosos desde que Kinshasa declaró el brote el 15 de mayo.

La agencia de la ONU especializada en políticas de salud afirmó que la verdadera propagación del virus es probablemente mucho mayor.

Los expertos han señalado que posiblemente llevaba tiempo circulando.

Este es el decimoséptimo brote de ébola en República Democrática del Congo, uno de los países más pobres del mundo, y, al carecer de una vacuna, los esfuerzos para contener la propagación dependen del cumplimiento de las medidas preventivas y de la detección rápida de casos. “Para que se sigan las buenas prácticas y las normas de aislamiento, entierros seguros y rastreo de contactos, se requiere una gran confianza en las autoridades sanitarias”, subrayó Pierre Boisselet, director del instituto de investigación Ebuteli del país. “La situación actual de conflicto y fragmentación de la autoridad no parece, a primera vista, muy favorable”, agregó.