Hace calor. Y, para algunos, la cosa está que arde. Mientras el rey Felipe se pasea con guayabera para sobrellevar las altas temperaturas y Carlos III de Inglaterra libera a los soldados de realizar la ceremonia del cambio de guardia, con esos gorros de piel de oso en la cabeza indicados para insolaciones de campeonato; a otros no hay aire acondicionado que los alivie. Y, si no, que se lo pregunten a Bill Gates.Bill Gates KENT NISHIMURA / AFPEl magnate tecnológico está pasando por un buen sofoco debido a sus relaciones inadecuadas con unas jóvenes vinculadas al innombrable Jeffrey Epstein. El multimillonario cofundador de Microsoft, que aparece en los famosos documentos del pedófilo, tuvo que comparecer ante la comisión del Congreso de Estados Unidos para responder algunas preguntas. Y, sí, admitió de nuevo su adulterio. Ahora bien, negó lo que Epstein afirmaba en un correo: que ocultó a su mujer una enfermedad de transmisión sexual debido a sus contactos con “chicas rusas”. Sea o no verdad, tanta leña al fuego acabó incendiando su relación de pareja y llevó a Melinda French Gates a poner fin al matrimonio de 27 años. Como muchos otros antes, Gates pidió perdón por su relación con Epstein. Y, como los otros, a buenas horas.Tilman Fertitta Roberto Salomone / BloombergPero la vida sigue. Y más en verano. Ya lo dice el refranero: En julio, hasta el más ruin tiene orgullo. Y si hace un año, Gates fue una de las estrellas de la fastuosa boda de Jeff Bezos en Venecia que puso en guerra a los hastiados habitantes de la Laguna; estos mismos vecinos vuelven a rebelarse ante otra ostentación del lujo: la inminente visita del yate del embajador de Estados Unidos en Italia. Para festejar el 250.º aniversario de Estados Unidos y los lazos entre Washington y Roma, a Tilman Fertitta, que así se llama el susodicho (que también es propietario de los Houston Rockets de la NBA), no se le ha ocurrido otra cosa que organizar un crucero poco diplomático desde Nápoles al norte del Adriático.Su yate está a la altura de su cartera. Valorado en casi 400 millones de euros, cuenta con una longitud de 117 metros, 11 suites para 22 huéspedes, 27 camarotes con 42 literas para la tripulación y lujos varios, como dos helipuertos, dos piscinas, varios gimnasios, un spa… En fin, una pequeña ciudad de privilegios que tiene previsto llegar a Venecia para celebrar la popular fiesta del Redentor. Y si los habitantes de la Laguna, siempre inspirados, crearon hace un año el slogan de bienvenida No space for Bezos (No hay espacio para Bezos), ahora vuelven a la greña con Venezia Non Si Usa. Y amenazan con una manifestación preventiva el 4 de julio, Día de la Independencia de Estados Unidos. Eso sí es diplomacia de alto voltaje.Dani Martín Juan Antonio PérezQuien también se ha visto obligado a hacer uso de su diplomacia ha sido Dani Martín. El cantante, como Gates, ha tenido que pedir disculpas tras una anécdota en uno de sus últimos conciertos de la gira 25 Pts años que se viralizó en redes. La historia empieza cuando el artista avista entre el público a una niña con un cartel que pedía que la subiera al escenario para cantar con él. Martín le indica que más tarde la avisará, pero ya sabemos cómo son los niños. Todo tiene que ser ya. Y ante la insistencia de su pequeña fan, explota: “Las cosas no pueden ser cuando tú digas, estás muy mal educada. ¿Qué te crees que te subes en brazos de alguien y con eso haces lo que quieras? ¿Qué te crees que soy yo, un pelele?”.La polémica estuvo servida. Hasta el punto que el cantante se ha visto obligado a dar su versión de los hechos. “Jamás en la vida le faltaría el respeto a una niña. Fue algo cómico, de humor y de absoluto cariño con las formas que le hablé”. Y ha asegurado que ha aprendido la lección: “Lo mejor va a ser no comunicarnos entre las personas en un escenario, porque cada cosa es mirada con una lupa y sacada de contexto, cortando los vídeos, editándolos...”. Y remata: “El que se sienta ofendido le pido disculpas, aunque no tenga que hacerlo, pero bueno, parece que tenemos la piel muy fina últimamente”. Fina y sudada. ¡Ese calor!Nikolai de Monpezat WireImageA quien ya se le ha curtido un poco la piel es a Nikolai de Monpezat, antes conocido como príncipe Nicolás de Dinamarca. El joven sobrino del rey Federico X forma parte del club de los expríncipes, como el caído en desgracia Andrew Mountbatten Windsor. En su caso, no debe avergonzarse de relacionarse con Epstein. Fue su abuela, la reina Margarita, quien decidió adelgazar la cantidad de miembros en la corte quitando el título principesco a los vástagos de su hijo menor.Ahora, Nikolai ha decidido hablar abiertamente, en una docuserie sobre su vida, qué supuso para él esta pérdida. Y, como era de esperar, no le sentó nada bien. “El hecho de que se tomara una decisión en mi lugar, por supuesto, nunca es agradable”. Ahora bien, no hay nada que el tiempo no cure. “Siempre estaré vinculado a la familia real. Pero sé muy bien que no formo parte de la realeza en activo”. Sin acritud. Esa labor se la deja a sus primos. Qué remedio.Romeo Beckham desfilando AFPOtro príncipe sin título es Romeo Beckham. Modelo profesional como Nikolai, ha decidido probar suerte ahora en el mundo de la interpretación. El segundo hijo de David y Victoria se estrenará como actor en el drama romántico Forty Love junto al actor francés Paul Kircher. Ambos darán vida a dos tenistas rivales que acabarán viviendo una historia de amor. Quien se pelea se desea. Dice el refrán. O los niños en el patio de la escuela. A finales de noviembre podremos ver el resultado de este debut que todo el mundo estaba esperando. Seguro que los Beckham no se lo pierden. Bueno, Brooklyn, quizás sí.Redactora jefa de Gente y Media. Antes, de Cultura, Última Hora y responsable de Vídeos. Autora de libros como 'Florencia a través de sus personajes' o 'La llegenda del Carreró'