Marrakech es uno de los destinos más habituales para los españoles cuando desean una pequeña escapada de la rutina. Los motivos son muchos y variados: desde su cercanía a la Península hasta la posibilidad de sumergirse en su rica cultura y gastronomía. De hecho, los atractivos son tantos que permiten diseñar varios viajes según los días disponibles. Porque no es lo mismo ir un fin de semana (tres días) que estirar la visita a cinco jornadas. ¿La diferencia? Limitarse a explorar la ciudad roja o expandir la aventura al desierto.PublicidadQué ver en Marrakech en tres díasMarrakech es siempre un acierto, aunque se trata de una de esas ciudades con tanto que ver y tantas cosas por hacer que es imprescindible llevar un itinerario marcado, aunque solo sea con algunos puntos clave para asegurar el aprovechar el tiempo al máximo. En un fin de semana, lo ideal es centrarse en exprimir el casco urbano, lo que incluye el empaparse de su ambiente especial. Por ello todo plan debe reservar un tiempo de asueto, porque es imposible anticipar todo lo que puede pasar.Aún así, existen una serie de ítems que no pueden faltar: la medina, con sus mundialmente famosos zocos y la plaza de Yamaa el Fna, los grandes palacios, el jardín Majorelle… Así como alguna experiencia que permita saborear la escapada para que esta no se limite a ser una checklist interminable de objetivos por cumplir, algo que puede matar la magia del viaje y cargar de estrés nuestro organismo.Día 1. El primer día en una ciudad nueva siempre es de contacto, también el momento ideal para visitar las principales atracciones turísticas pues el sentido de novedad e ilusión está latente. Una práctica muy habitual entre los viajeros es situarse en el destino a través de un free tour o tour guiado. Estas visitas suelen ser una gran opción si no se tiene muchos días ya que, si bien no están diseñadas para profundizar, sí que permiten dotar de contexto a la visita. También sirven para situarnos un poco geográficamente y, así, poder lanzarnos a explorar con libertad para visitar los diferentes zocos de la ciudad, para terminar cenando en alguno de los puestos de la caótica plaza de Yamaa el Fna (también escrita como Jemaa el-Fna).PublicidadDía 2. El segundo día está dedicado al patrimonio cultural de Marrakech. Así, por la mañana se pueden realizar visitas a monumentos como el palacio de la Bahía y a las Tumbas Saadíes, dos de los grandes imprescindibles para entender el pasado imperial de la ciudad. Por la tarde es un buen momento para profundizar en algunas atracciones dentro de la Medina, como por ejemplo la Koutoubia (esta solo se puede ver por fuera, ya que el interior está reservado a musulmanes), o para dar un paseo por el Mellah, el antiguo barrio judío y una opción de conectar con el Marrakech más auténtico. Todo ello aderezado con algún café o té tradicional.Día 3. El tercer día es para rematar, pero también para disfrutar de la ciudad. Por la mañana un buen plan es hacer una visita al jardín Majorelle, cuya arquitectura azul contrasta con la vegetación allí presente. Muy importante: tiene aforo limitado por lo que es más que recomendable sacar la entrada con antelación. Mientras, por la tarde, llega el momento de abandonarse al relax, por ejemplo, reservando un baño árabe (hammam) y, después, yendo a cenar a un restaurante típico de comida marroquí.PublicidadQué ver en Marrakech en cinco díasSi la estancia se extiende por dos días más el aburrirse no será un problema. Además de los atractivos que tiene la ciudad, Marrakech se sitúa en un entorno privilegiado. Sin duda alguna, una de las excursiones más recurrentes es al desierto de Zagora, y con razón. Situado a unos 350 kilómetros, es conocido como la puerta del desierto y permite experimentar un paisaje único. Así, tiene sentido reservar dos (o tres) jornadas para poder explorarlo bien.Días 4 y 5. La excursión a Zagora incluye el poder ver el Alto Atlas, el puerto de Tizi n’Tichka, pueblos bereberes y kasbahs (como Aït Ben Haddou u otras similares). Además, claro, de tener la opción de dormir en el desierto, y por ende experimentar un amanecer único. Eso sí, hay que tener cuenta que son jornadas largas de carretera, aunque con el aliciente de que el paisaje en sí ya es uno de los grandes atractivos. Normalmente se suelen organizar tours con todo incluido, aunque es importante especificar qué antes de partir.¿Otras alternativas que impliquen menos kilómetros? Por supuesto que existen. Así, desde Marrakech se pueden hacer excursiones de un día a puntos de interés como el desierto de Agafay (a una hora más o menos en coche), Essaouira (una medina blanca y azul considerada Patrimonio de la Humanidad y situada a unas tres horas) o Ouarzazate, también llamado el Hollywood de África.¿Cuándo viajar a Marrakch?Las mejores épocas para visitar Marrakech son las estaciones templadas, esto es la primavera y el otoño. Es el momento del año en el que las temperaturas son más llevaderas, pues en verano el calor puede resultar muy extremo para muchos viajeros. No obstante, el invierno no es mala opción, si bien hay que tener en cuenta que las noches pueden ser frías en comparación con el resto del día.Consejos prácticos para viajar a MarrakechAntes de preparar una escapada a Marrakech conviene tener en cuenta algunos aspectos prácticos. Aunque muchos establecimientos aceptan tarjeta, es recomendable llevar efectivo en dirhams para los gastos pequeños del día a día, como compras en los zocos, taxis o puestos de comida. Además, recuerda que el regateo forma parte de la vida cotidiana y, en especial, del comercio en los mercados, por lo que conviene asumirlo como un juego: el precio inicial suele ser elevado y lo habitual es negociar con calma hasta alcanzar una cifra razonable.En cuanto a la vestimenta, lo más adecuado es optar por prendas ligeras y frescas, pero relativamente discretas, algo que ayuda tanto a adaptarse al clima como a respetar las costumbres locales. Por último, conviene contratar un seguro de viaje básico y comprobar si el hotel o riad ofrece servicio de recogida en el aeropuerto, algo que puede facilitar mucho la llegada, especialmente en una primera visita.
Qué ver en Marrakech en tres o cinco días: guía definitiva para organizar una escapada perfecta
Situada a unas dos horas de vuelo de España, la ciudad roja es el destino preferido de muchos para romper con la rutina.









