Bruselas (EFE).- Los Estados miembros de la Unión Europea pactaron este viernes su posición negociadora sobre el futuro paquete legislativo de redes energéticas, una reforma para acelerar permisos y modernizar infraestructuras que sirvió a España y Portugal para reclamar que se refuerce el papel de las interconexiones.
El acuerdo, alcanzado por los ministros de Energía de los Veintisiete en Luxemburgo, será la base para que el Consejo de la UE negocie la legislación definitiva con el Parlamento Europeo, con el objetivo de cerrarla antes de final de año.
El paquete, formado por una revisión del reglamento sobre las redes transeuropeas de energía (TEN-E) y una directiva sobre permisos, busca responder a la «necesidad urgente de modernizar y ampliar» las infraestructuras para acelerar la electrificación y la descarbonización y dotar a la UE de una red «más segura y resiliente», indicó el Consejo en un comunicado.
Financiar inversiones
Uno de los elementos más relevantes del acuerdo es el uso de los llamados ingresos de congestión, es decir, los fondos generados por los cuellos de botella entre distintas zonas de comercio eléctrico.









