Madrid (EFE).- Enjambres de cables, cerramientos de terrazas, aparatos de aire acondicionado, toldos y antenas son algunos de los elementos que cambian la estructura y la estética de los edificios. ¿Son compatibles con la conservación del patrimonio o forman parte de la evolución del paisaje urbano?.

Para unos, este es el caballo de batalla para que se respete la normativa destinada a preservar la imagen de las ciudades, no solo en las zonas protegidas por patrimonio; para otros, los barrios se van modelando a golpe de vida y dotan de identidad a las ciudades y a la estética del entorno urbano.

Un caballo de batalla de difícil solución

Equilibrar la tecnología y la comodidad de los hogares con las buenas prácticas y la armonía en las fachadas es la «lucha diaria» de la comisión de patrimonio del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), asegura a EFE su decano Sigfrido Herráez, quien advierte de que ha ganado el planteamiento de que, «como es mi casa, hago lo que quiero», cuando la imagen de la ciudad «no es de un particular, sino de la ciudadanía».

En la imagen, una de las fachadas marítimas de la ciudad de A Coruña, con las llamativas vidrieras de las viviendas al fondo. EFE/Cabalar