Las últimas revelaciones sobre el caso Zapatero han dado lugar a titulares escandalosos. Resulta que el expresidente se reunía con frecuencia con el actual presidente. No se ha visto nunca nada parecido. Con la cocina adecuada, la máquina de titulares puede ofrecer platos de lo más variados y en general de aspecto sospechoso. Todos apestan a delito. No importa que no tengan una relación directa con los presuntos delitos que se investigan. Forman parte de la guarnición mediática que acompaña a estos casos. El acusado aparece como un personaje siniestro o estúpido. El corolario apropiado, mientras la instrucción sigue su curso, es el de siempre: algo habrá hecho.
El contenido de la agenda personal de José Luis Rodríguez Zapatero fue publicado en la mañana del jueves por múltiples medios gracias a que había aparecido en un informe de la UDEF, incluyendo elementos personales que poco o nada tienen que ver con el proceso judicial. De ahí al sumario y del despacho del juez a las partes personadas, en especial las acusaciones populares. Dirigidas por el Partido Popular, forman parte de ellas Vox y las organizaciones que están siempre en las investigaciones judiciales que afectan al Gobierno. A saber, Manos Limpias, Hazte Oír, Iustitia Europa y Liberum. Son los que quieren meter en prisión a Begoña Gómez y David Sánchez.












