Como todos los días, la programación de Blender cumplía horario habitual. La cámara estaba encendida, los chistes seguían al aire. Pero detrás de ese telón de bienestar, se respiraba un mal momento que terminó tornándose indisimulable. En pleno vivo de Último Aviso, la conductora Fiorella Sargenti frenó en seco la transmisión, miró a cámara y soltó la bomba: la empresa echó a unos 20 trabajadores por hacer un reclamo vinculado a los salarios. No era un "bait" para redes. Segundos después de avisar que había guardias de seguridad esperando afuera del estudio, la pantalla se fue a negro, el logo quedó congelado y el canal quedó en silencio. La tensión rompió la cuarta pared para exponer una maniobra de silenciamiento corporativo brutal y fulminante. Según dijeron fuentes del canal en off a PERFIL, el conflicto estalló en la cara de los directivos apenas minutos después de que los empleados enviaran un correo electrónico colectivo a la empresa. En ese texto, la planta del medio exigía que se cumplieran los acuerdos de haberes pautados antes de comenzar el año de aire. Según confiaron a este medio, el personal solo pedía abrir una mesa de diálogo ordenada. El reclamo apuntaba a resolver el pago de feriados, la aplicación del aumento trimestral acordado y la situación particular de varios compañeros que venían muy perjudicados por los últimos cambios en la empresa.
Pantalla a negro y despidos masivos: la rebelión al aire en Blender que expuso el drama salarial
La conductora Fiorella Sargenti cortó la transmisión de su programa en vivo al enterarse de que la empresa echó a unos 20 trabajadores por reclamar una actualización de haberes. La sombra del empresario Augusto Marini, sus nexos con el oficialismo libertario y una brutal maniobra de silenciamiento corporativo










