La transmisión se cortó de golpe. Lo que debía ser una emisión habitual de Último aviso, uno de los programas de Blender, terminó el jueves por la noche convertido en una escena inédita para el ecosistema del streaming argentino. Frente a las cámaras, la periodista Fiorella Sargenti interrumpió el programa para denunciar que varios trabajadores habían sido despedidos en medio de un reclamo salarial. “Echaron a muchos de nuestros compañeros por hacer un reclamo vinculado con nuestros salarios y los aumentos”, dijo al aire. “No podemos seguir haciendo el programa así. Hay guardias esperándonos afuera. Si tocan a uno, tocan a todos”. Segundos después, la transmisión fue interrumpida.
Este viernes, el canal difundió un comunicado para fijar su posición sobre el conflicto. “Blender es una empresa que genera trabajo para más de 100 personas, honra sus compromisos y cumple en tiempo y forma con todas sus obligaciones”, sostuvieron oficialmente. Allí aseguró que “un grupo reducido de personas adoptó conductas incompatibles con los valores de la compañía, intentando condicionar el funcionamiento del canal mediante la utilización de su propia pantalla como mecanismo de presión en el marco de una negociación entre las partes”. El texto concluye afirmando que la plataforma “continuará invirtiendo, generando empleo y trabajando para ofrecer cada día mejor contenido a su comunidad”.











