Es una tarde de verano cualquiera y est�s tomando algo con tus amigas. Entre puestas al d�a y conversaciones sobre todo, surge un plan que motiva a todas, menos a ti. Ante tu silencio una de ellas te dice, "te apuntas, �verdad?", y claro, no puedes negarte. De camino a casa le das vueltas a ese momento y te castigas pensando por qu� no se te ha ocurrido una excusa a tiempo o, mejor dicho, por qu� no has sido capaz de decir que no, as�, a secas y con seguridad, poniendo en pr�ctica esa habilidad social de la que tantos hablan: la asertividad. Y es que en ocasiones parece que un ente poderoso se apoderara de nuestra palabra para obligarnos a decir "s�", cuando en realidad deseamos decir "no". Y esta dificultad no pasa de largo, porque esa falta de coherencia con una misma llega cargada de frustraci�n.
La explicaci�n a nuestra falta de asertividadComo queremos entender el porqu� y, a partir de ah�, encontrar una soluci�n, decidimos hablar con una experta que nos arroje luz sobre el asunto. Natalia Franco, psic�loga sanitaria y parte del equipo de �rea Humana Psicolog�a, comienza por el primer punto: las posibles causas que nos llevan ah�. La primera de ellas ser�a el miedo al rechazo o el temor a que los dem�s piensen algo malo de nosotras, que somos ego�stas o poco sensibles. En esto tambi�n juegan un papel importante las creencias aprendidas, que conforman nuestro patr�n o estilo de funcionamiento personal, como, por ejemplo: 'rechazar peticiones es de mala educaci�n' o 'hay que agradar a los dem�s'. Otro motivo podr�a ser el simple hecho de no saber c�mo hacerlo porque nunca lo hemos practicado. "Expresarlo con naturalidad y empat�a sin generar enfrentamiento o agresividad es la clave, pero muchas veces carecemos de recursos y habilidades para ello", explica Natalia.Las experiencias negativas que hayamos podido tener en el pasado cuando lo hemos intentado pueden ser otra de las causas que est�n tras un h�bito de respuesta evitativo, como una forma de escapar de esas sensaciones desagradables (preocupaci�n, tensi�n, nerviosismo, angustia). En estos casos se establece un patr�n en las personas que se caracteriza por evitar cualquier tipo de conflicto, no solo este. Como quinto y �ltimo motivo, estar�a la dificultad para gestionar bien la culpa: "En ocasiones podemos ser capaces de decir 'no', pero esto nos hace sentir que hemos hecho algo malo. Esta vivencia de culpa, si no la interpretamos y regulamos adecuadamente, puede llevarnos a evitar situaciones parecidas", explica Franco.GETTYLa t�cnica infalible para decir 'no' con empat�aTodas esas veces que hemos dicho "s�" en lugar de "no" cuando as� lo prefer�amos, nos han hecho sentirnos decepcionadas con nosotras mismas, como si nos fall�ramos o no nos di�semos la importancia que tenemos. Y es algo muy habitual, mucho m�s de lo que pensamos. As� lo cuenta Natalia: "Muchas personas vienen a consulta por dificultades emocionales como baja autoestima, miedos intensos, sentimientos de indefensi�n, fracaso o enfado, y tambi�n muestran problemas f�sicos (cefaleas, dolor de est�mago, ansiedad, somatizaciones). Al analizar estas causas y las pautas, tanto de pensamiento como de comportamiento, observamos que con mucha frecuencia el no saber decir "no" puede ser una de las dificultades relevantes en estas problem�ticas".Entonces, �c�mo lograr plantarse y ser coherente con una misma? �C�mo movernos con soltura en los l�mites, sentirnos m�s seguras y, en consecuencia, reforzar nuestra autoestima? Ser� necesario recordar lo siguiente: t�cnica del s�ndwich. Esto es, expresar un mensaje negativo y claro, pero envolvi�ndolo con mensajes m�s positivos y colaborativos que empaticen con la otra persona. Se trata de una f�rmula que Natalia Franco trabaja mucho en consulta y con la que se fabrica un bocado lleno de empat�a y asertividad para que el mensaje sea recogido de una manera m�s adecuada por el receptor. Nos pone un ejemplo: imaginaros que quer�is decir "no" a una persona que os pide un favor, pero en ese momento no os viene bien ayudarle. El 's�ndwich', ser�a algo as�: "S� que es algo importante para ti y me encantar�a echarte una mano, pero esta vez no voy a poder ayudarte, si te puedo ayudar en alguna otra cosa, d�melo". Porque no se trata solo del hecho de decir "no", sino de hacerlo del modo adecuado, sin generar violencia, incomodidad o malestar en los dem�s. "Es importante expresarnos de forma clara y contundente, pero al mismo tiempo con empat�a y sin agresividad. Y esto requiere de t�cnica, y esta t�cnica hay que entrenarla", reflexiona Natalia.GETTYBeneficios inesperadosDe esta forma y con mucha pr�ctica iremos interiorizando que poner l�mites es una responsabilidad y un compromiso que tenemos con nosotras mismas. Pero hay m�s porque -oh, sorpresa- entrenar esta habilidad, lejos de hacernos percibir rechazo por parte de los otros, producir� el efecto contrario, recibiremos m�s respeto, m�s valoraci�n y admiraci�n. Y amplia la psic�loga, "proteger nuestro bienestar y aprender a defender nuestros espacios y opiniones nos hace mostrarnos a ojos de otros como personas seguras, aut�nticas y honestas".A�n as� es probable que no podamos evitar sentirnos, en cierta medida, culpables. Es una emoci�n necesaria sobre la que debemos poner el foco, no en dejar de sentirla, sino en la forma de regularla. Natalia defiende que si pensamos que la culpa la sentimos porque somos malas personas, nos bloquearemos, pero si la percibimos como una emoci�n humana inevitable, natural y org�nica que no necesariamente aparece cuando hago algo mal -puedo estar siendo sensible a las emociones de los dem�s, pero aun as� tener derecho a defender mis opiniones-, nos regularemos. Y es que siendo asertivas nos expondremos m�s, s�, y asumiremos m�s riesgos, como que esas amigas cuestionen tu decisi�n o incluso les decepcione, pero tambi�n nos har� conectar con ellas desde un lado m�s profundo y satisfactorio.









