Los sistemas de pago ofrecen cada vez m�s una propuesta de valor basada en un conjunto de experiencias y servicios para el cliente alrededor del pago, lo que a su vez mejora la fidelizaci�n.Los medios de pago siempre han sido esenciales para el desarrollo de la econom�a y, con la aparici�n de innovaciones tecnol�gicas y servicios m�s personalizados, en los �ltimos cinco a�os hemos visto un alza espectacular de su forma digital. EXPANSI�N, con la colaboraci�n de American Express, dedic� a los Medios de pago y el Open Finance el VIII Foro Payments, celebrado en Madrid y en el que se analiz� la evoluci�n de los medios de pago, la revoluci�n digital que est�n viviendo o la cuesti�n regulatoria.Para Juan Orti, presidente y consejero delegado de American Express Espa�a, "la industria de pagos es mucho m�s que una industria: es un sector tractor y un elemento transformador de la econom�a y la sociedad". Aunque "la evoluci�n de los pagos digitales es imparable", la principal alternativa, la tarjeta de cr�dito, sigue teniendo una tasa de uso de m�s del 60% en Espa�a. "Estamos ante un ecosistema muy diverso, con muchos medios de pago", donde "las capas de valor alrededor del pago son cada vez m�s importantes", asegur� Orti. Por ello, American Express ofrece un modelo de valor basado en datos, patrocinios y acuerdos globales, que se ponen al servicio de la experiencia de sus clientes, potenciando el "efecto de pertenencia".Por su parte, la directora general del Tesoro y Pol�tica Financiera del Ministerio de Econom�a, Comercio y Empresa, Carla D�az, puso en valor que "Espa�a est� siendo protagonista de la transformaci�n de los sistemas de pago", situ�ndose como l�der en los pagos digitales en Europa. Pero "el verdadero desaf�o es llevar esto a escala europea". El objetivo es que los pagos transfronterizos entre particulares sean una realidad a finales de este a�o. En este futuro ecosistema de pagos europeo habr� de ocupar un lugar central el euro digital, que seg�n la directora general del Tesoro, est� "llamado a convertirse en un catalizador para las soluciones privadas europeas". Sin olvidar que combatir el fraude "es imprescindible para que todo lo dem�s funcione".Regulaci�nLa parte regulatoria del sector de los medios de pago, abordada en la primera mesa redonda del foro, que moder� Gonzalo P�rez del Arco, vicepresidente de Government Affairs para EMEA de American Express, incluye normas tan importantes como DORA.Esta normativa establece retos significativos de ciberseguridad y resiliencia para las entidades y los supervisores. Para Jos� Miguel del R�o, subdirector del Departamento de Estrategia Supervisora y Riesgo Tecnol�gico del Banco de Espa�a, "la supervisi�n directa de terceros cr�ticos TIC a nivel europeo", incluyendo a los grandes hyperscalers, "supone un punto de inflexi�n .Tambi�n hay que destacar la nueva directiva de servicios de pago PSD3, que incorpora verificaci�n de pago, autenticaci�n reforzada y nuevos requisitos para open banking, con el reporting de fraude como uno de sus puntos clave.Margarita Rufas, subdirectora general del SEPBLAC (Servicio Ejecutivo de Prevenci�n del Blanqueo de Capitales e Infracciones Monetarias), advirti� a las entidades de que "hay que integrar la prevenci�n del blanqueo de capitales en la gesti�n diaria".Respecto al euro digital, cuya implementaci�n est� prevista para 2029, el Consejo Europeo est� introduciendo un "principio de interoperabilidad" entre soluciones privadas. La subdirectora general de Finanzas Sostenibles y Digitales del Tesoro, Ana Puente, confi� en que se "alinear�n objetivos para que el euro digital sea una forma m�s de pagar". Por parte de la AEB (Asociaci�n Espa�ola de Banca), su responsable de Asuntos Europeos y Estrategia, Pedro Guerrero, puso el acento en la simplificaci�n normativa: "Con unos est�ndares simplificados y una regulaci�n m�s sencilla fluir� mejor la financiaci�n en Europa".TendenciasSi nos centramos en las tendencias en el uso de medios de pago, el m�s utilizado en Europa -efectivo aparte- sigue siendo la tarjeta de cr�dito. En Espa�a, en 2025 se movieron 380.000 millones de euros en pagos con tarjeta y 130.000 millones de euros en retiradas de efectivo. En pagos m�viles se ha producido un cambio enorme: cuatro de cada 10 transacciones ya se hacen desde las billeteras digitales. El pago con m�vil representa el 30% de los importes y est� creciendo en los peque�os pagos cotidianos.En la segunda mesa redonda del encuentro, moderada por Julia L�pez, vicepresidenta y general manager Global Merchant Services Continental Europe en American Express, se habl� de la parte de negocio de los medios de pago. Elena Cano, CEO de Klikin (desarrolladora de Waylet, la aplicaci�n de pago y fidelizaci�n de Repsol), considera "evidente" que "el pago se ha transformado desde la transacci�n a la relaci�n con el cliente". Por eso, la estrategia de Waylet se basa en construir todo un sistema de experiencia y de valor para el cliente alrededor del pago. Una idea similar a la de Amazon, cuya head of Payment Acceptance & Experience, Francesca Cedrola, manifest� que lo importante es que "el pago desaparezca de la experiencia del cliente". De ah� la importancia de la tecnolog�a y la digitalizaci�n a la hora de "construir una oferta de valor para el cliente final, que a su vez mejora la fidelizaci�n".Desde otra �ptica, tambi�n es fundamental disponer de "un sistema de pagos europeo" que "aproveche las infraestructuras de pago existentes para evitar ineficiencias" y tenga en cuenta al sector privado, como record� Anna Puigoriol, CEO de PayComet (Banco Sabadell).Y, poniendo el foco en el papel de la inteligencia artificial en los medios de pago, para Toni Abadal, director de Financiaci�n y Medios de Pago de CaixaBank, ser� "fundamental" en cuanto a control del fraude y costes operativos. Adem�s de tener "un papel m�s relevante en la parte operativa": atenci�n al cliente, asesoramiento... Juan Carlos Mart�n Guirado, director general y CEO de Sistemas de Tarjetas y Medios de Pago (STMP), a�adi� que en el agentic commerce hay distintos niveles, desde la recomendaci�n hasta el pago. El quid estar�a en "definir los est�ndares y los mecanismos de confianza de los agentes".