Toronto (EFE).- El primer ministro de Canadá, Mark Carney, advirtió este jueves de que el referéndum sobre el futuro de la provincia de Alberta, previsto para el 19 de octubre, no es una maniobra política sin consecuencias, sino una consulta real que podría generar años de incertidumbre.

La advertencia de Carney se produce un día después de que la Cámara de Comercio de Calgary señalase en un informe que el debate separatista ya está afectando a la confianza empresarial en la provincia canadiense.

En una rueda de prensa en Ottawa, el jefe del Ejecutivo canadiense afirmó que la consulta es un “peligroso farol” y no una pregunta abstracta o una forma de ganar influencia.

Fotografía de archivo de una bandera de Canadá. EFE/EPA/Eric Reid

Carney recurrió al ejemplo del Brexit, que cumple una década en medio de un amplio debate sobre sus consecuencias económicas y políticas en el Reino Unido.