El economista Emmanuel Álvarez Agis, que integra la consultora PxQ, analizaron el spread de los bonos como reflejo de las expectativas electorales y fiscalesEn el equipo económico hay un discurso marcado: el “riesgo kuka”, aunque injustificado según el ministro Luis Caputo, es el temor del mercado a un triunfo electoral del kirchnerismo en las elecciones presidenciales del 2027. La prueba que encontraron para exponerlo es la diferencia en la tasa del Bonar 2027 —que vence dentro del mandato de Javier Milei— y del Bonar 2028 —que será en la próxima gestión. Sin embargo, en la consultora PxQ, que lidera Emmanuel Álvarez Agis, aseguran que esa diferencia se genera porque 2027 es un “referéndum sobre el ajuste fiscal y sus resultados”.PUBLICIDADLa consultora analizó el comportamiento reciente de los bonos soberanos en dólares en el mercado local, en un contexto donde el Tesoro Nacional comenzó a emitir estos instrumentos con frecuencia quincenal para afrontar los próximos vencimientos de deuda. Se destacan dos emisiones principales: una con vencimiento en octubre de 2027 y otra en noviembre de 2028. Ambos títulos encuentran demanda entre los inversores, pero la diferencia en los rendimientos convalidados marca que el mercado descuenta un alto nivel incertidumbre.PUBLICIDADEl bono que vence durante la actual administración ofrece un rendimiento de mercado del 5% anual, mientras que el que expira en 2028 rinde cerca de 8,5%, marca PxQ. Esa disparidad es un termómetro del proceso electoral próximo y sobre el futuro del ajuste fiscal. La propia consultora afirma en un pasaje: “la incertidumbre electoral tiene un precio que retóricamente puede denominarse ‘riesgo kuka’, pero que en realidad es el reflejo de que 2027 será un referéndum sobre el ajuste fiscal y sus resultados”.PUBLICIDADLa Secretaría de Finanzas va a dar a conocer este lunes las condiciones para la licitación del Bonar 2028.El informe plantea que, si en los próximo meses el Gobierno logra que el ajuste se traduzca en una mejora del consumo y una inflación contenida, las chances en las urnas aumentarían y eso reduciría el spread electoral. Pero si, expresa, sigue el “divorcio entre el mercado y el supermercado”, la desconfianza podría retroalimentar un círculo negativo de cara a la elección presidencial.Esta semana, la Secretaría de Finanzas enfrenta un capítulo clave: la primera licitación del Bonar 2028 (AO28) sin la opción del Bonar 2027, que ya alcanzó el tope de los USD 2.000 millones. El lunes, la cartera que lidera Federico Furiase dará a conocer los instrumentos a licitar para cubrir los vencimientos en pesos y comunicará las condiciones del AO28. Importa en especial el monto en dólares que se pretende captar. PUBLICIDAD