La quietud del feriado del que disfrutaban los venezolanos se vio sacudida por un estremecimiento que hizo temblar el país y dejó en shock a la población. Fueron dos sismos, consecutivos, interminables, responsables de un caos inaudito y un pavor del que nadie salió indemne.“A esa hora estábamos en casa, viendo televisión, recibimos el alerta en el teléfono y a los cuatro o cinco segundos empezó a haber movimiento. Pensé que el sismo iba a ser breve, porque normalmente cuando tiembla no es tan así. El primero fue supuestamente leve, el segundo fue muchísimo más fuerte. Yo me quedé sentada en mi cama y mi esposo me abrazaba. Mi prima estaba en la sala y no atinaba a caminar por el apartamento. En un momento sí logró llegar hasta donde estábamos, nos abrazamos todos juntos”, dijo a LA NACION Rossana Padilla Bolívar, que trabaja de archivóloga en la Universidad Central de Caracas.Civiles y personal de emergencia caminan entre los escombros de un edificio residencial que se derrumbó durante un terremoto el miércoles en Catia La MarADRIANA LOUREIRO FERNANDEZ - NYTNS“El nuestro es un edificio de seis pisos y estamos en el cuarto. Con el temblor empezaron a caerse cosas de la casa, cosas que tenemos en la repisa, cuadros, todo volaba por los aires, fue una cosa impresionante. Esperamos que el movimiento pasara, estábamos como en shock y no nos dio chance ni siquiera de abrir la puerta e intentar bajar. Vivimos todo el sismo dentro del apartamento”, agregó.En esa nube de estupor y sinsentido en el que estaban atrapados, fue la prima quien primero recuperó el control de sí misma, pensó con la cabeza fría en un plan de escape y los hizo bajar de una vez. Podía pasar cualquier cosa. Podía haber un tercer temblor, quizás más potente.Civiles buscan a familiares sobrevivientes entre los escombros de un edificio residencial tras los terremotos del miércoles en Catia La Mar, VenezuelaADRIANA LOUREIRO FERNANDEZ - NYTNS“Cuando sí salimos estaba toda la gente en la calle, es una calle amplia, y en espera de lo que pasara. Estuvimos sin luz hasta las once de la noche, que fue cuando pudimos subir. Hubo réplicas a la madrugada. Dormí poco, dentro del apartamento, pero tengo vecinos que bajaron colchones y durmieron abajo en los pasillos”, recordó.Rafa, también primo de Rossana, que vive en otro distrito de Caracas, no tenía casi palabras para contar el espanto que le tocó padecer a esa hora, recién pasadas las seis de la tarde, en que sobrevinieron los dos sismos que pusieron en suspenso indefinido la vida de los venezolanos.Dos ancianos se abrazan durante los terremotos en Venezuela“Sentí cómo estallaba todo aquí contra el piso, no quedó ni una copa en pie para tomarse una botella de vino, los adornos ni hablar… no puedo seguir hablando, me siento mal, como todavía hay réplicas ando con miedo pues”, comentó a LA NACION en un audio con la voz temblorosa.Francisco Orta, un geógrafo de 37 años, también se enteró sobre la hora del drama que se venía encima. “Vivo a unos 30 minutos de Caracas, unos segundos antes del terremoto me llegó un mensaje al teléfono y decía que venía un sismo, y tal cual, terminando de leer el mensaje empezó a temblar la casa. Nosotros tenemos una de tres plantas, lo que hicimos mi esposa y yo fue colocarnos debajo de una columna y eso se nos hizo eterno”, contó a LA NACION. FotografÌa que muestra una maquina realizando labores de remoción de escombros y b˙squeda de sobrevivientes entre edificios colapsados por los terremotos este jueves, en el municipio de ChacaoBoris Vergara - EFE“En el municipio donde vivo la verdad hay muchas casas agrietadas, pero no hay víctimas, gracias a Dios. Sí cada dos minutos sale un video nuevo de lo que está ocurriendo en Caracas y en el estado de La Guaira, y ahí si cada vez están sacando estados de WhatsApp con gente desaparecida y se está viendo la magnitud de lo que pasó”, agregó.Las autoridades venezolanas actualizaron este jueves el balance oficial de los dos terremotos que sacudieron el país: al menos 188 muertos y 1520 heridos, según informó Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional y hermano de la presidenta interina, Delcy Rodríguez.Rodríguez señaló que las nuevas cifras reflejan la magnitud del impacto de los sismos y agregó que unas 2000 familias quedaron sin hogar por la destrucción de sus viviendas.Captura de pantalla que muestra a personas haciendo saqueos en un establecimiento comercial este jueves, en la localidad de Catia La MarRayner Peña - EFEOrta precisó que también se están organizando centros de acopio, con mensajes en cada municipio para que la gente colabore y mantenga la calma. Pero sin duda le resulta difícil mantener la calma con tanta imprecisión en el aire, con solo datos provisorios de víctimas y derrumbes. “Esto está demasiado crudo, sabes, la verdad es que se está viendo la magnitud de lo que sucedió”.José Moya, que vive a unos 80 minutos de Caracas, también recordó la sorpresa que provocó la advertencia enviada a los teléfonos celulares apenas segundos antes del terremoto. “Es primera vez que recibimos ese tipo de alerta en los móviles de Venezuela. Mucha gente pensó que era una falla del sistema o una publicidad, pero apenas llegó la notificación, ocurrió la catástrofe”, contó a LA NACION.La vista aérea de La Guaira, la zona más afectada por los terremotos en VenezuelaEl doctor Huníades Urbina, que trabaja en el Hospital de Niños José Manuel de los Ríos, en Caracas, fue testigo del sismo por partida doble, primero con los temblores que hicieron vibrar su casa y luego en el mismo hospital, que entró en emergencia absoluta por el devenir del drama.“La capacidad del hospital está muy reducida por la crisis que venimos enfrentando en los últimos diez años. Sin embargo, seguimos siendo un centro de referencia y hoy amaneció totalmente atiborrado de pacientes. Tuvimos que bajar a los pacientes de los pisos de hospitalización por seguridad al pasillo principal", explicó. Una de las personas atrapadas entre los escombros de uno de los edificios afectados por los terremotos, en la localidad de Catia La MarRonald Pena R. - EFE“Estamos haciendo triage para ver qué pacientes pueden ser dados de alta y liberar cupos para recibir a los potenciales pacientes que lleguen una vez que continúen los trabajos de rescate de las víctimas que están bajo los escombros", agregó sobre estas horas clave.“Los cuerpos de seguridad, Protección Civil y los bomberos están haciendo labores de liberación de escombros y tratando de buscar víctimas que hayan sobrevivido a este evento", precisó Urbina. Y lamentó que Venezuela, a pesar de ser un país sísmico, no esté preparada para una contingencia de esta naturaleza. “Por eso necesitamos ayuda extranjera. Aquí no tenemos una preparación ni un presupuesto destinado a la gestión de riesgos”.En lo personal, estaba en su casa con su mamá cuando sintió dos sacudones muy fuertes. “Afortunadamente mi edificio es relativamente nuevo y aguantó, pero fue terrible”.VenezuelaTerremoto en Venezuela