El Mundial de fútbol con más partidos de la historia, unos 104, despertó el miedo y la polémica en un país enloquecido por este deporte como Argentina. Temen que se agrave aún más el drama de la adicción de los adolescentes y jóvenes a las apuestas online.

El flagelo comenzó después de Qatar 2022, que fue la primera Copa del Mundo con este tipo de juegos en Argentina. Desde entonces la ludopatía dejó de ser una patología de mayores de 50 años y empezaron a aparecer pacientes de de 15 a 25 años.

Los avisos de las casas de apuestas invaden las transmisiones televisivas en este país y el Gobierno lucha por evitar el intento opositor de prohibirlos.

Alumnos de 17 años comenzaron a apostar online hace cuatro, tiempos del Mundial de Qatar, y ahora arriesgarán algún peso en los 104 partidos de la nueva copa que se juega en Estados Unidos, México y Canadá. Aclaran que no son adictos a las apuestas al fútbol, pero conocen a adolescentes que hasta robaron a sus familias para jugar. Y admiten que ellos mismos sintieron alguna vez que no podían controlar la tentación de apostar hasta que lograron refrenarla por su cuenta o con ayuda de sus padres.

“Cuando ganás, lo vivís de otra manera. Es realmente una satisfacción, una adrenalina. Cada vez querés sentirla más grande, entonces apostás más y una mayor ganancia. Se te termina yendo de las manos”, dice uno de los chicos.