Con el Mundial 2026 en marcha, crece la preocupación por el impacto que las apuestas deportivas online tienen sobre adolescentes y jóvenes. Lo que comenzó como una actividad asociada al entretenimiento deportivo se transformó en un fenómeno que especialistas describen como una amenaza creciente para la salud mental, con consecuencias que incluyen endeudamiento, conflictos familiares, abandono de actividades y hasta intentos de suicidio.

Un relevamiento del Observatorio Humanitario de Cruz Roja Argentina realizado sobre 11 mil estudiantes secundarios de 16 provincias concluyó que seis de cada diez adolescentes estuvieron expuestos a apuestas deportivas, mientras que el 16% reconoció haber apostado alguna vez. Entre quienes participan, el 83% lo hace desde el celular y la mitad admitió haber recibido ayuda de un adulto para acceder a las plataformas.

La situación preocupa especialmente porque la actividad está prohibida para menores de edad. Sin embargo, distintas investigaciones muestran que el acceso resulta cada vez más sencillo a través de billeteras virtuales, aplicaciones móviles y la intermediación de mayores de edad. Para el presbítero Munir Bracco, vocero del Arzobispado de Córdoba y uno de los impulsores del debate legislativo sobre la ludopatía, la Copa del Mundo puede convertirse en un acelerador de conductas problemáticas.