Patricia Biosca
25/06/2026 a las 17:38h.
Antes de que existieran las palabras, ya existía la risa. Mucho antes de que los humanos desarrolláramos el lenguaje, nuestros antepasados compartían sonidos repetitivos durante el juego y las interacciones sociales. Ahora, un nuevo estudio publicado en 'Communications Biology' revela que ese sencillo «ja, ... ja, ja» podría guardar una parte de la historia de cómo los humanos aprendimos a controlar nuestra voz.
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