El estudio revela que la risa de los grandes simios y humanos comparte un ritmo regular, con secuencias similares al “ja-ja-ja” humano

(Imagen Ilustrativa Infobae)La risa humana, considerada hasta hoy como una de las formas más universales de comunicación no verbal, guarda en su ritmo y temporización claves profundas sobre el origen evolutivo del lenguaje. Un nuevo estudio comparativo, publicado en Communications Biology y liderado por Chiara De Gregorio, descubre que la risa ya era una vocalización rítmica y regular en el último ancestro común de todos los grandes simios, hace más de 15 millones de años. El hallazgo desvela que la capacidad de modular el ritmo vocal, tan asociada a la complejidad del habla humana, se desarrolló gradualmente y se encuentra en continuidad con las habilidades de otras especies del linaje homínido.La investigación analizó grabaciones de risas de cinco especies: orangutanes, gorilas, bonobos, chimpancés y humanos. El foco estuvo en niños y ejemplares jóvenes, utilizando contextos de juego y cosquillas para inducir las vocalizaciones. El número total de “episodios” o brotes de risa analizados fue de 140, abarcando 17 individuos y permitiendo comparar patrones temporales precisos mediante métricas de teoría musical y estadística avanzada. Las muestras humanas provinieron de niños de entre seis meses y siete años, y el trabajo de campo incluyó siete instituciones zoológicas y hogares privados, lo que favoreció un entorno natural para los registros.PUBLICIDADUna de las constataciones centrales fue que la risa de todos los grandes simios es “isochronous”, es decir, los intervalos entre los estallidos vocales son regularmente espaciados, formando secuencias rítmicas muy similares a las del “ja-ja-ja” humano. Como enfatizan los autores, esto implica que “los grandes simios han estado riendo de una manera reconocible para los humanos modernos durante al menos 15 millones de años”, según indica le estudio. Este dato supone un salto respecto a estudios previos, que solo habían documentado la regularidad rítmica en la risa de orangutanes.Las grabaciones analizadas incluyen episodios de risa de orangutanes, gorilas, bonobos, chimpancés y niños humanos en contextos de juego y cosquillas