La risa de un ser humano, un chimpancé y un orangután cuando le hacen cosquillas tiene un patrón rítmico similar, lo que apunta a un posible origen común, según un estudio publicado este jueves en la revista Communications Biology. El trabajo, basado en la comparación del sonido emitido por diferentes especies, muestra los mismos intervalos uniformes entre sonidos sucesivos, lo que sugiere que los grandes simios han reído con un ritmo similar al de los humanos modernos durante los últimos 15 millones de años.

Todos los grandes simios ríen, incluidas las especies estrechamente emparentadas con los humanos, como los bonobos, y aquellas más lejanas, como los orangutanes. Sin embargo, aún no se entiende bien cómo ha evolucionado el ritmo de la risa a lo largo del tiempo ni cómo podría relacionarse con la evolución del habla en los humanos.

Para tratar de desentrañar el enigma, Chiara De Gregorio y su equipo han analizado grabaciones de las carcajadas de cuatro orangutanes, dos gorilas, tres bonobos, cuatro chimpancés y cuatro niños humanos de entre seis meses y siete años de edad. Los autores examinaron 140 secuencias de risa y midieron el intervalo entre cada explosión de sonido durante interacciones lúdicas controladas con humanos familiares que buscaban específicamente provocarles la risa mediante juegos físicos y sesiones de cosquillas.