Un estudio asegura que las ondas sísmicas viajaron hasta el núcleo de la Tierra y regresaron, desplazando las placas tectónicas y moviendo toda la isla hacia el este.¿Puede un terremoto mover una isla entera? Y si fuera así, ¿lo notaríamos? Podría pensarse que hablamos de fenómenos ocurridos en otras épocas geológicas, hace miles de años, pero no. Hace solo quince años un terremoto fue tan poderoso que movió una isla. Nadie pudo sentirlo ni saberlo en el momento (hablamos de milímetros), pero hoy la ciencia asegura que Japón se desplazó en 2011.El 11 de marzo de aquel año, el país nipón sufrió un enorme terremoto de magnitud 9.0. Localizado frente a la costa de la región de Tohoku, se encuentra entre los sismos más fuertes jamás registrados. Entre el terremoto y el tsunami posterior murieron 20.000 personas.En medio del caos, las fuertes réplicas y el tsunami, sucedió algo extraño. Aproximadamente 16 minutos después del sismo, pero antes de que se produjeran las réplicas, las estaciones GPS de Japón registraron un movimiento brusco sin conexión con ningún terremoto o réplica en particular.Lo que pudo haber ocurrido es que, en un evento sin precedentes, el país se había desplazado hacia el este. Fue un movimiento pequeño —de 5 a 6 milímetros— pero permanente. En su momento, pasó prácticamente desapercibido o se atribuyó a un fallo en los datos. Pero no para la geofísica Sunyoung Park, de la Universidad de Chicago.Ella consideró que las señales registradas que indicaban un desplazamiento apuntaban a algo tangible. Park estudió el fenómeno y su análisis sugiere ahora una explicación extraordinaria. Su trabajo se acaba de publicar en la revista Science.Viaje de ida y vuelta de las ondas sísmicasUn deslizamiento submarino no encajaba con los datos: era demasiado localizado. El mismo problema se presentaba con un deslizamiento lento en una de las fallas. El equipo de la geofísica llegó a la conclusión de que se debió a una onda de energía del terremoto que se propagó hacia abajo a través del planeta, impactó en el núcleo externo de la Tierra y reverberó hacia la corteza terrestre.Ese viaje de ida y vuelta, de aproximadamente 5.800 kilómetros, duró unos 15 minutos. Tanta energía llegó de vuelta a la corteza y desencadenó otro deslizamiento a lo largo de dos importantes límites de placas alrededor de Japón. Ocurrió en la intersección de las placas del Pacífico y de Ojotsk, y en la otra entre las placas del Mar de Filipinas y Euroasiática.Es sorprendente porque se trata de una extensión y un área sin precedentes para un evento sísmico, y es una fuente de riesgo sísmico hasta ahora desconocida"Es decir, según Park, las ondas sísmicas del terremoto de 2011 viajaron hacia el núcleo terrestre y luego hacia arriba. De este modo, desplazaron aún más las placas tectónicas y toda la isla de Japón se movió permanentemente hasta 6 milímetros hacia el este. "Es sorprendente porque se trata de una extensión y un área sin precedentes para un evento sísmico, y es una fuente de riesgo sísmico hasta ahora desconocida", comenta la científica.Fue el evento más extenso jamás registrado: abarcó un área de aproximadamente 3.000 kilómetros, detalla la Universidad de Chicago. El sismo liberó una cantidad de energía similar a la de un terremoto de magnitud 7.5. Se trata de un fenómeno sísmico conocido, pero que nunca se había documentado, por eso su carácter "extraordinario".Cómo se mueven las placas tectónicasLos sismólogos saben que las grandes ondas sísmicas pueden viajar a través de la Tierra e incluso reverberar en el núcleo. Pero esta de Japón es la primera vez que se identifica este fenómeno como causante del deslizamiento de las placas tectónicas cerca de la superficie terrestre.Park y sus colaboradores —Hiroo Kanamori, del Caltech y Luis Rivera, de la Universidad de Estrasburgo— explican que no se detectó de inmediato porque los sensores sísmicos están diseñados para buscar las señales más cortas y de alta frecuencia que acompañan a los terremotos más típicos que se sienten en la superficie. Pero al comparar los datos GPS y sísmicos de estaciones de todo el país, lograron identificar la señal.El trabajo añade un nuevo matiz a nuestra comprensión de los grandes terremotos y el movimiento de las placas tectónicas. "Esto indica que los grandes terremotos pueden influir en la falla incluso después de que el temblor principal haya terminado", asegura la científica.