Defensores de derechos humanos alertan sobre la nueva ola punitiva en Cuba, donde el delito de “sabotaje” se utiliza habitualmente para castigar las protestas ciudadanasJonathan David Muir en una fotografía sin datar.prisonersdefendersEl Gobierno cubano ha excarcelado este miércoles a Jonathan David Muir Burgos, un adolescente de 16 años recluido en la prisión de alta seguridad de Canaleta, en Ciego de Ávila, y que era el preso político más joven del castrismo. La excarcelación de Muir Burgos ha sido confirmada por organizaciones de derechos humanos. El joven fue detenido tras las protestas del 13 de marzo en Morón, las autoridades lo acusaron de “sabotaje” y estuvo en prisión más de tres meses. “Preocupa muchísimo que el Estado utilice los procedimientos penales para privar de la libertad a menores y llevarlos a centros penitenciarios cerrados”, critica Laritza Diversent, destacada abogada de derechos humanos y activista exiliada en Estados Unidos.El caso de Muir Burgos expone de manera cruda una de las realidades más alarmantes de la Cuba contemporánea: la criminalización sistemática de los menores de edad que participan en las protestas sociales. Detenido tras sumarse a las manifestaciones populares de marzo en la localidad de Morón, motivadas por los asfixiantes apagones y la escasez generalizada de alimentos, Muir se ha convertido en un símbolo de la desesperación de una generación atrapada en la peor crisis económica de la isla en tres décadas. Diversent, fundadora de Cubalex —una organización que monitorea la situación de derechos humanos en la isla— afirma que tenían identificados cuatro menores de edad privados de la libertad por participar en la protesta de Morón, entre ellos Jonathan.La liberación de Muir Burgos ha sido recibida con profunda cautela por las organizaciones defensoras de los derechos humanos. Diversent advierte desde el exilio que este paso no representa el fin de la política represiva del régimen cubano contra las manifestaciones ciudadanas, sino una táctica recurrente de supervivencia política y descompresión penal.Para Diversent, el foco principal de alarma sigue estando en la vulnerabilidad de los menores de edad dentro del actual ciclo de descontento social. “Es importante, sobre todo en el contexto de protesta por el deterioro de las condiciones del país, ver que son los menores los que están tomando muchas veces el rol de manifestarse y que el Estado reacciona sin tener en cuenta las características legales y sociales que tienen estos menores”, explica la abogada.Noticia en desarrollo...Archivado EnAméricaLatinoaméricaCubaPresos políticosMenoresRepresión políticaExilioDerechos humanosPrisiones
Cuba excarcela a Jonathan David Muir, de 16 años, el preso político más joven del castrismo
Defensores de derechos humanos alertan sobre la nueva ola punitiva en Cuba, donde el delito de “sabotaje” se utiliza habitualmente para castigar las protestas ciudadanas











