Un día antes del partido que puede escribir la historia del fútbol mexicano, la selección se regocija. Juega y se sacude los nervios. El grupo, en uno de los entrenamientos abiertos a los medios, se puso en círculo para hacer un ejercicio que traía muchas semejanzas al juego infantil de la Rueda de San Miguel, donde todos giran. Los jugadores viven un momento idílico y los aficionados han encontrado una excusa ideal para salir a las calles a festejar. En la estadística de las Copas del Mundo, la selección mexicana ha peleado contra sus propios límites. Apenas en 1962, en el campeonato disputado en Chile, consiguió su primera victoria. Su rival fue Checoslovaquia, hoy Chequia, su rival de este miércoles (19.00 horas). En 1986, 1994 y 2002, la selección mexicana logró pasar de ronda como líder de su grupo, pero nunca ha ganado sus tres partidos. Ese anhelo por conseguir nueve puntos de nueve disponibles lo ven posible en esta ocasión.El equipo mexicano ha avanzado con optimismo en los primeros dos juegos, con las victorias 2-0 frente a Sudáfrica y el 1-0 contra Corea del Sur. Pase lo que pase este miércoles, el tricolor estará a la cabeza de su sector porque el primer criterio de desempate para la FIFA no es la diferencia de goles, sino los enfrentamientos directos. La rival es una Chequia que jugará a la desesperada por intentar conseguir una victoria que los sitúe como uno de los mejores terceros lugares y avancen de ronda. Su mayor fortaleza será el juego aéreo y la altura de sus jugadores, que en promedio superan los 1,9 metros.“Estamos muy tranquilos, pero no nos queremos relajar. Es un rival complejo, hay que jugar como lo veníamos haciendo”, dijo Alexis Vega este martes, “tenemos que seguir siendo contundentes para seguir avanzando”. “No hemos conseguido nada. Existe la gran intención de dar lo mejor por nuestro país. No hemos ganado nada, tenemos una gran oportunidad”, opinó Orbelín Pineda a los medios en el Centro de Alto Rendimiento, la base de México.En la práctica, el partido más difícil que sostuvo la selección mexicana fue contra Corea del Sur debido a la calidad individual de sus futbolistas y por su progresión en los últimos años. Chequia, sin embargo, resulta una roca en el camino. Su áspero juego les llevó a meterse en la repesca mundialista donde avanzaron gracias a llevar el partido hasta los penaltis. Mucha resistencia y fuerza, aunque poca inventiva a la hora de atacar al rival.“Hago mi trabajo como mejor lo entiendo. Me he vuelto más mayor y escucho más. Soy consciente de mis debilidades, me dejo ayudar. No estoy aquí para tapar bocas, estoy para que estos 26 amigos crean y le den una alegría a la afición”, contó Aguirre. Sobre terminar primeros con los tres partidos ganados, el Vasco apuntó que es un “objetivo primario. Nos permite continuar un partido o dos más en casa. Respetamos a Chequia, daremos todo para intentar ganar el partido. Es importante cerrar bien la fase de grupos. No queremos regalar nada”.En 1970, México pasó como segundo de su grupo al quedar detrás de la Unión Soviética; en 1986, el liderato fue mexicano pero no fue paso perfecto porque empataron 1-1 frente a Paraguay, pese a las victorias contra Bélgica (2-1) e Irak (1-0). En 1994 ocurrió una cosa extraña porque México, Irlanda, Italia y Noruega empataron en puntos, pero por un gol se quedaron con la punta. En 2002, con Aguirre como seleccionador, México fue líder del grupo por encima de Italia, aunque no pudo tener su 3/3 porque ganaron contra Croacia (0-1) y Ecuador (2-1), pero empataron contra los italianos. Los chicos de Aguirre ya rompieron la estadística de siete partidos sin ganar un partido inaugural. Ahora toca cerrar con paso perfecto la primera fase para poder encarar, con mayor motivación, la ronda de dieciseisavos de final. De pasar jugarían los octavos, la ronda que fue el techo entre 1994 y 2018. ClasificaciónGrupo APTPJPGPEPP1MEX622002COR321013RCH120114SAF12011Grupo APTPJPGPEPP1MEX622002COR321013RCH120114SAF12011