La selección mexicana más pragmática ha destrozado la estadística. Por primera vez en toda su historia, México ha logrado un tres de tres, es decir, ganar todos sus partidos de la fase de grupos. Lo hizo con un equipo que se adapta a cualquier rival, a cualquier actor incómodo como lo fue Chequia, tan física como limitada. El tricolor pegó tres veces, a pura velocidad, y con eso bastó para poner de fiesta a todo México. El triunfo estuvo coronado con el homenaje en campo de Guillermo Ochoa, el guardameta que ha viajado a seis Mundiales y jugado, después de hoy, cuatro. Hubo lágrimas porque pudo ser el último partido como profesional.RCHR. Checa0 Matej Kovár, Ladislav Krejcí, Tomás Holes (Tomás Soucek, min. 63), Robin Hranác, David Doudera, Lukás Cerv (Tomás Chory, min. 86), Michal Sadílek, Vladimír Coufal, Adam Hlozek (Patrik Schick, min. 63), Denis Visinsky (Lukás Provod, min. 55) y Pavel Sulc MEXMéxico3 Raúl Rangel (Guillermo Ochoa, min. 77), César Montes, Mateo Chávez (Jesús Gallardo, min. 77), Israel Reyes, Jorge Sánchez, Edson Álvarez, Gilberto Mora (Álvaro Fidalgo, min. 71), Luis Romo (Obed Vargas, min. 62), Julián Quiñones, Guillermo Martínez (Santiago Giménez, min. 62) y Roberto Alvarado Goles 0-1 min. 54: Mateo Chávez. 0-2 min. 60: Julián Quiñones. 0-3 min. 93: Fidalgo Arbitro Yael Falcón PérezTarjetas amarillas Edson Álvarez (min. 63) Aguirre agitó la pizarra una vez más. Con mayor holgura, el entrenador le dio sus primeros minutos en un Mundial a dos suplentes como Mateo Chávez por la lateral izquierda y a Guillermo Martínez. A Chávez le tocó esta temporada tener rivales férreos en el fútbol neerlandés con el AZ Alkmaar, mientras que Martínez se coló en la convocatoria gracias a su fuerza como delantero centro y por su 1,9 metro de altura. Algo intuía Aguirre, Mateo Chávez podía ser el ingrediente especial. Y lo más destacado del entrenador: mantener su confianza absoluta a Raúl Rangel en la portería. Las tribunas del Azteca esperaban con cierta ilusión que en algún momento del partido tuviese minutos Guillermo Ochoa.Los pupilos de Aguirre querían sorprender con un mazo a Chequia. Los checos entraron al juego de contacto físico, pero lo evitaban a toda costa con Gilberto Mora, titular con 17 años en un Mundial, a quien le cerraban el paso sin cometerle falta. Luis Romo, Edson Álvarez, César Montes y Memo Martínez peleaban de lo lindo metiendo el hombro en cada salto. Todo leal y legal ante la vista del árbitro.Mora no podía hacerles caer en su trampa para conseguir faltas a favor. Memo Martínez tuvo una oportunidad frente a la portería y prefirió un mal centro. También lo probó Jorge Sánchez y un tiro que fue atajado por el guardameta Matej Kovar. Roberto Alvarado, en el mismo costado derecho, quedó solo ante la portería y mandó muy por encima su tiro. Julián Quiñones corrió la misma suerte con un tiro que terminó saludando a los fotógrafos.Los checos fueron agresivos por lapsos. Probaron con un tiro cruzado de Denis Vivinsky que solo fue un susto para los mexicanos. Las jugadas en ataque del conjunto europeo iniciaban desde el fondo con el capitán Ladislav Krejci.Los mexicanos insistían en ganar balones aéreos en sus centros ofensivos cuando sabía que las grietas que conseguía en el equipo rival estaban al ras de césped. Cerca del minuto 55, Chequia consiguió un córner que hizo suspirar de nervios a los mexicanos. Sabían que la fuerza aérea de los checos era muy peligrosa, algo que les hizo superar las eliminatorias y alcanzar el Mundial. Tras un buen despeje defensivo, Luis Romo defendió como el gran roble que es para abrirle un hueco a un velocista como Mateo Chávez que se fue al ataque, dribló a un rival y chutó a puerta para un gol que hizo estallar de euforia al Azteca. Chávez fue a celebrar con su amigo de las juveniles de Chivas, Armando Hormiga González, y no pudieron a resistirse a hacer un festejo a lo Dragon Ball.Pasaron diez minutos para que desde Mora iniciara un contragolpe letal. El adolescente controló el balón como si tuviera un máster en ello para hacerle un espacio a Jorge Sánchez. El lateral intentó el remate pero el balón quedó para que la infatigable entrega de Quiñones convirtiera el 2-0. El partido estaba cerrado. Así que el Vasco Aguirre mandó a entrar a Guillermo Ochoa. Al minuto 77 ingresó por Tala Rangel en un homenaje tan grande para un portero gigantesco en la historia del fútbol mexicano. El Azteca se rindió ante los guantes de Ochoa con cánticos de “¡Memo, Memo, Memo!“ y le celebraban cada toque con el balón. Cuando ya los aficionados empezaban a preparar el grito final, llegó otro latigazo mexicano donde Roberto Alvarado había dejado solo a Santiago Giménez y este erró. Quien no falló fue Álvaro Fidalgo que mandó el balón a la esquina. 3-0, fin del juego. La selección mexicana, además de cerrar la fase de grupos perfecto, también mantuvo su portería en ceros, algo que no conseguían desde 1970, gracias al buen trabajo de Rangel.México consiguió su primera victoria en un Mundial hace 64 años. Lo hizo frente a Checoslovaquia, hoy Chequia, en el último partido de la fase de grupos del Mundial de Chile 1962. Los mexicanos vencieron 3-1 pese a que iban perdiendo el partido apenas a los 15 segundos de iniciado. Esa vez la portería fue defendida por Antonio Tota Carbajal, quien terminaría disputando cinco Mundiales. Hoy, Ochoa recibió un baño de masas y la selección una caricia emocional para afrontar los dieciseisavos de final.ClasificaciónGrupo APTPJPGPEPP1MEX933002SAF431113COR331024RCH13012Grupo APTPJPGPEPP1MEX933002SAF431113COR331024RCH13012