La Selección Mexicana afronta este miércoles su último partido del Grupo A del Mundial 2026 con el billete para Dieciseisavos de Final ya asegurado y el liderato también en el bolsillo, mientras que Chequia llega al Estadio Ciudad de México obligada a ganar para seguir soñando con las eliminatorias en una jornada final que aún mantiene abiertas varias combinaciones.Los mexicanos han firmado un pleno de seis puntos en sus dos primeros encuentros y además sin encajar goles. Los de Javier Aguirre vencieron en el estreno a Sudáfrica (2-0), en un partido controlado desde el inicio con tantos de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, y después superaron por la mínima a una exigente Corea del Sur (1-0) gracias a un tanto de Luis Romo tras un error rival para certificar matemáticamente el pase.
¡Vamos juntos con todo para el cierre de esta Fase de Grupos! 🤝💚
Incondicionales, faltan sólo dos días para nuestro tercer partido en esta Copa del Mundo.🌎#SomosMéxico y lo dejaremos todo en la cancha. pic.twitter.com/5Q03NbpKwq
— Selección Nacional (@miseleccionmx) June 23, 2026Con ese escenario, México jugará sin presión clasificatoria inmediata, aunque con el incentivo de mantener sensaciones y cerrar una primera fase perfecta por primera vez en sus 17 participaciones mundialistas, antes de regresar al mismo escenario el 30 de junio para disputar los Dieciseisavos de Final frente a uno de los mejores terceros de los grupos C, E, F, H o I. Y quieren que la fiesta sea completa.Chequia, en cambio, encara una auténtica final. El conjunto dirigido por Miroslav Koubek suma un solo punto tras caer ante Corea del Sur (2-1), con remontada coreana, y dejar escapar después una victoria que parecía encaminada frente a Sudáfrica (1-1). Los centroeuropeos golpearon pronto en ambos encuentros, pero acabaron cediendo terreno y pagando cierta falta de contundencia en los momentos decisivos.La situación obliga a los checos a ganar y mirar de reojo al otro partido del grupo entre Corea del Sur y Sudáfrica. Si vencen a México todavía podrían incluso acabar segundos dependiendo de marcadores y criterios de desempate; cualquier empate les dejaría prácticamente al borde del adiós y una derrota podría condenarlos de forma definitiva.Hasta ahora, el gran argumento ofensivo checo ha pasado por el balón parado y los centros laterales de Vladimír Coufal hacia referencias como Patrik Schick o Ladislav Krejci. Precisamente Sadilek y Krejci han firmado los goles del equipo en este torneo. Enfrente estará una México mucho más equilibrada, con 979 pases acumulados, dos porterías a cero y una presión alta que ya castigó errores de Sudáfrica y Corea.También existe un pequeño precedente mundialista entre ambos países, aunque bajo otra denominación. Chequia, entonces Checoslovaquia, y México se cruzaron en la fase de grupos del Mundial de Chile 1962. Aquel partido pasó a la historia porque Václav Masek adelantó a los europeos a los 15 segundos –récord del torneo durante cuatro décadas–, pero el triunfo fue finalmente para el conjunto mexicano por 3-1.En cuanto a posibles novedades, Aguirre podría introducir rotaciones pensando en el cruce de Dieciseisavos. Nombres como Santiago Giménez, César Huerta o Álvaro Fidalgo apuntan a ganar protagonismo, mientras que en defensa sigue pendiente el ajuste tras la expulsión de César Montes en el debut. Y podría tener su oportunidad Guillermo Ochoa, quien juega su sexta Copa del Mundo.Chequia, por necesidad más que por elección, apunta a mantener un once reconocible alrededor del liderazgo de Schick, la experiencia de Darida y el despliegue de Coufal.Sobre el papel, el contexto invita a pensar en un duelo abierto: una anfitriona con margen para gestionar esfuerzos frente a una selección checa obligada a mejorar su juego y asumir riesgos desde el inicio para mantenerse viva en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá.Ficha










