El próximo viernes, 26 de junio a las 13:00 horas, se pondrá en marcha la Procuración Penitenciaria de la Provincia, un nuevo organismo creado por ley a fines del año pasado, cuando la Unicameral también aprobó los pliegos de sus integrantes. De inmediato asumirá el nuevo fiscal general adjunto; Néstor Gómez, un hombre que pertenece al círculo más estrecho del gobernador, Martín Llaryora. Y también quien reemplazará a Gómez en la Defensoría Pública General, Jorge Gustavo Folloni.
Se esperaban estos cambios hace varios meses, pero el jury a los fiscales de Río Cuarto del caso Nora Dalmasso y las esquirlas del femicidio de Agostina Vega que rozan al designado procurador adjunto, Iván Rodríguez, pospusieron los movimientos que generan un nuevo mapa de poder, especialmente en la cabeza del Ministerio Público Fiscal.
La clave es Néstor Gómez. Fue asesor letrado de la Municipalidad de San Francisco cuando Llaryora fue intendente. En tribunales hay quienes creen que los últimos movimientos en la justicia fueron sugerencias suyas. Y también se especula que serán los ojos y oídos del gobernador en todas las decisiones de la Fiscalía General.
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