El Cid y Manuel Escribano lograron dos triunfos distintos con una siempre interesante y completa corrida de Victorino Mart�n y abrieron la puerta grande. El alicantino Jos� Mar�a Manzanares sac� nota en su particular examen con el encaste albaserrada ante sus paisanos.Por los momentos vividos, Manuel Jes�s 'El Cid' brind� a Luis Francisco Espl� el primero de la tarde. Dos carreras que se encontraron de forma recurrente con la de Victorino Mart�n. Historias vivas. El homenaje a Espl�, 50 a�os de alternativa, hilo conductor de esta Feria de Hogueras, tambi�n en el d�a de San Juan.El Cid sigue en la brecha con 52 tacos en el carnet. Tuvo m�rito, ciencia, gusto, sobria torer�a y buen toreo su faena a Medianejo. Simpl�n en los primeros tercios, apret� a Ra�l Caricol a la salida del primer para de banderillas.El Cid abri� caminos por la mano de siempre, la zurda. En una serie larga de naturales convenci� la embestida. Alturas y sobre todo distancias para traerse al toro por los vuelos. Cuando lo tuvo metido, lo goz� en redondo, m�s pastue�o. Por la diestra se abr�a de forma preclara y repet�a. El Cid construy� todo en los medios y al natural volvi� a sentirse. El cierre fue por abajo. La boca cerrada y el pinchazo de casi siempre y otra media estocada honda que bast�. Sabrosa y torera la ovaci�n.El triunfo no se le escap� a El Cid con el cuarto, Orador. Otra lecci�n de torer�a. Convencido en las primeras embestidas que hab�a sentido con el capote, el torero de Salteras, tras brindar al p�blico, se fue a los medios, cit� con la diestra y se puso a torear en redondo. La segunda serie ya se destac� por el mando y la firmeza. Los vuelos eran los que toreaban, engachaban y soltaban y El Cid lig� as�, sin enmendarse, un magn�fico de pecho.Los naturales fueron de colocaci�n perfecta y muleta muerta en la cara, valor y temple para tirar de los vuelos hasta exprimir por ah� toda su cadencia. Quedaba otra a derechas con su punto m�gico por c�mo empuj� el muletazo y sac� un tranco m�s. El buen toreo y luego el arrebato del desplante desarmado y agarrado a los pitones. Cosas de otra �poca. Qu� a gusto El Cid toda la tarde. Y al fin la estocada y dos merecidas orejas.Jos� Mar�a Manzanares cumpli� de forma notable con el hondo Bolsico. No fue el Manzanares pegapasista de demasiados �ltimamentes, al rev�s: atendi� al toro y sus cosas con criterio; busc� y encontr� soluciones.Si en la primera tanda pec� de redondearlo en exceso y amontonarse, a la segunda ya gobern� y respet� la l�nea recta de la embestida. Hubo sentido en el toreo que desarrol� y plasm�. Bolsico hac�a honor al hierro de Victorino: exig�a suavidad, mando y lo hac�a todo por abajo.Las dos series al natural de Manzanares tuvieron poso. Muy despacio el toreo, con ajuste lo enganch�, y lo vaci� mejor. Cerr� sobre la diestra con un gran pase de pecho, y se dej� toro para citar a recibir en la suerte suprema, muy despaci�, con categor�a: toda la lidia hab�a encajado. La espada la hundi� hasta mano, incluso se le fue contraria. La oreja ten�a peso.Manzanares con el quinto estuvo m�s tensionado. Pese a que Hebreo fue el m�s terciado de la corrida, impuso respeto. Embisti� con m�s intensidad y con la exigencia de que se le bajase la mano. Manzanares acept� el reto, pero no acab� apoderarse de una embestida con nervio.Las series por ambas manos fueron intensas. Una veces por abajo, otras lo remataba a media altura. Los de pecho por alto fueron a m�s en las apreturas, cada revolvi�ndose m�s presto el victorino. Y a la muerte lleg� Hebreo con la cara alta, se�al de que en el fragor de la lidia todas las piezas no terminaron de encajar. Ovaci�n al esfuerzo de Jos� Mar�a Manzanares.Manuel Escribano pinch� el triunfo frente al tercero de la tarde, Matalunas 69, que fue premiado con la vuelta al ruedo. Bien el palco por premiar al toro pese a que el torero se fuese de vacio.Escribano reuni� en este toro a los dos Alicantes. A Espl� le brind� el tercio de banderillas y, tras poner la plaza en pie, brind� la faena a Josemari Manzanares.Matalunas fue un toro agradecido al toreo. Pastue�o y embistiendo a ralet� cuando lo enganchaban por el mismo hocico y lo llevaban largo, largu�simo. De tan despacio que embest�a por la mano diestra era hasta complicado pulsearlo. La zurda, con los vuelos m�s manejables, se embeb�a mejor en la muleta, siempre despacioso.Cuando al final Escribano quiso rellenar la faena con un toreo m�s liviano, menos obligado, Matalunas se descompuso, la faena se pas� de rosca y vinieron las complicaciones, los avisos y los pinchazos.El torero sevillano de Gerena en el sexto hizo el esfuerzo y encontr� generosa recompensa con las dos orejas y la puerta grande. El Victorino Plazuelo ten�a edad y sac� sentido ante los desajuste de Escribano. Cuando la embestida parec�a dormida, facilona y sin intenci�n, le trataron de aliviar por arriba y empez� a revolverse tobillero.Quedaban los alardes, robar muletazos, pisar terrenos de cercan�as y el ay de unos tendidos, que aguantaron metidos en la corrida hasta la estocada final. Buena se�al.FICHA DEL FESTEJO:Seis toros de Victorino Mart�n, el tercero, Matalunas 69, premiado con la vuelta al ruedo. Bien presentados, nobles y encastados. El sexto, el �nico cinque�o, sac� sentido y complicaciones.El Cid, de verde hoja y oro: pinchazo, aviso, y media estocada honda (ovaci�n); estocada (dos orejas).Jos� Mar�a Manzanares, de burdeos y azabache: estocada contraria en la suerte de recibir (oreja); pinchazo y media estocada honda, aviso, y dos descabellos (palmas).Manuel Escribano, de lila y oro: aviso, cuatro pinchazos, aviso y el toro se echa. (ovaci�n); estocada trasera y ca�da (dos orejas).Sexta de abono de la Feria de Hogueras de Alicante. Aforo: tres cuartos de entrada (7.947 espectadores)
El Cid y Escribano, por la puerta grande con una completa corrida de Victoriano Mart�n en Alicante
El Cid y Manuel Escribano lograron dos triunfos distintos con una siempre interesante y completa corrida de Victorino Mart�n y abrieron la puerta grande. El alicantino Jos�...









