Forjar alianzas con China ayudar�a al acuciado sector a reducir sus elevados costes. Puede tratarse de la opci�n menos mala.A veces, surge un nuevo competidor que arrasa con sus rivales tradicionales. Fabricantes de televisores como Philips y Grundig descubrieron que no pod�an competir con las surcoreanas LG y Samsung; los astilleros europeos perdieron su dominio frente a sus pares asi�ticos. Los fabricantes de autom�viles Volkswagen, Stellantis, BMW y otros similares necesitan urgentemente encontrar la manera de evitar el mismo destino.El principal problema para las empresas automovil�sticas europeas es China. Sus fabricantes de veh�culos el�ctricos —empresas como BYD, Nio y Leapmotor— venden coches entre un 20% y un 50% m�s baratos que las alternativas occidentales, seg�n un an�lisis de McKinsey. Tras darles cien vueltas a los europeos en China, las empresas de la Rep�blica Popular est�n ganando terreno tambi�n en el extranjero.Dado que casi todo el mercado automovil�stico, salvo el segmento m�s alto, se ha homogeneizado, es dif�cil imaginar que esta tendencia se revierta. Lo mejor que pueden esperar los fabricantes de autom�viles locales es que la UE, que est� empezando a escuchar sus quejas, los proteja de la competencia china al menos durante un tiempo, d�ndoles tiempo para adaptarse.Pero se mire como se mire, la adaptaci�n ser� dolorosa. La mayor�a de los fabricantes de autom�viles est�n intentando, en mayor o menor medida, cerrar capacidad de producci�n y reducir costes. Cuando BMW revis� a la baja sus previsiones de beneficios la semana pasada, por ejemplo, anunci� que tomar�a medidas dr�sticas para contrarrestar las presiones sobre la industria automotriz. Sin embargo, con su cuota de mercado en descenso cr�nico, este es un proceso interminable. Adem�s, los recortes y cierres previstos suelen toparse con la oposici�n de pol�ticos locales y sindicatos.Una opci�n m�s atractiva es utilizar las plantas y las capacidades existentes para actividades m�s rentables. Renault, Volkswagen y Mercedes-Benz figuran entre las empresas que se han asociado con compa��as de defensa para fabricar veh�culos militares, misiles y sistemas antidrones, mientras que proveedores como la alemana Bosch esperan vender componentes como sensores a empresas de rob�tica. Esto es �til, pero dada la magnitud del exceso de capacidad, es poco probable que baste.�Y si intentamos convertir a los enemigos en amigos? Si bien es improbable que un fabricante de autom�viles europeo desee fusionarse con un competidor chino, por no hablar de que se le permita hacerlo, hay margen para cerrar acuerdos. Los fabricantes chinos est�n interesados en asegurar capacidad en plantas europeas antes de la entrada en vigor de las normas previstas de "contenido local" de la UE. A cambio, pueden ofrecer acceso a su tecnolog�a y cadena de suministro. Stellantis y Leapmotor ya han optado por esta v�a, mientras que Volkswagen la est� considerando.A largo plazo, ofrecer al mercado chino acceso a cambio de su tecnolog�a s�lo fortalecer� a sus fabricantes de autom�viles. El riesgo es que, en alg�n momento, los fabricantes europeos se vean acorralados. Aun as�, forjar alianzas ayudar�a al acuciado sector a reducir sus elevados costes y, en el proceso, a aprender algo nuevo. Puede que sea la opci�n menos mala de todas.� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.