Conmociona a Chile el caso del niño de 12 años que murió en una ruta del sur del país tras ser arrastrado varios kilómetros por el auto de su familia, que había sido robado por una banda de adolescentes y del que no pudo bajar porque se quedó enganchado del cinturón de seguridad. La víctima y su familia regresaban a su casa luego de pasar unos días de vacaciones en la provincia argentina de Mendoza.Hay cuatro detenidos; uno de ellos, de 17 años, se presentó en una comisaría acompañado por sus padres y admitió haber participado del trágico asalto en la localidad de San Bernardo. Un quinto sospechoso, ya identificado, es intensamente buscado por estas horas.El propio presidente de Chile, José Antonio Kast, se manifestó al respecto del hecho y abogó por la pena máxima para los implicados. “Espero que sean juzgados y si son culpables, sean condenados a prisión por el resto de su vida”, suscribió en sus redes sociales. El trágico suceso ocurrió este martes en aquella localidad situada al sur de Santiago de Chile, tiene similitud con el caso de Kim Gómez, la niña de 7 años que murió tras ser arrastrada por espacio de 15 cuadras por el auto en el que viajaba con su madre en La Plata. En ese hecho, uno de los delincuentes, menor de edad, intentó sacar a la niña por una ventana, pero la menor quedó enganchada del cinturón de seguridad, del que no puso zafarse.El suceso ocurrió este martes a la 1, en el cruce de la calle Catemito y la colectora de la ruta 5 Sur, en la Región Metropolitana de Santiago de Chile, donde una banda de entre cinco y seis integrantes interceptó el coche en el que la víctima viajaba con su padre y una tía rumbo a su casa en Puente Alto, según informó el diario trasandino El Mercurio. Conforme a lo informado por el medio local 24 Horas, la banda delictiva se perdió en medio de la fuga, se desorientó y la Policía logró detenerlos. Tras el operativo y los pedidos de captura, un menor de 17 años y otros dos jóvenes fueron arrestados.Martín Arrau, ministro de Seguridad Pública, se expresó de manera pública sobre el hecho: “Lo ocurrido en San Bernardo no es una cifra más: es un delito brutal que enluta a una familia y golpea a todo Chile”.“Nada devolverá un hijo a sus padres, pero esta familia merece tener pronta justicia y este es el inicio. Estos asesinos, en cambio, no merecen clemencia, ni miramientos, todo el peso de la ley debe caer sobre ellos”, manifestó en redes sociales el funcionario.Se supo que la víctima y su familia habían viajado el fin de semana para celebrar el Día del Padre con allegados y que este martes emprendieron el regreso. A su vez se indicó que los delincuentes minutos antes habían robado un auto en una estación de servicio, es decir que esa madrugada llevaban a cabo un raid delictivo.LA NACION