La muerte de Alejandro, de 12 años, durante el robo del automóvil en el que viajaba, la madrugada de este martes, junto a su padre y su tía materna, ha conmocionado a Chile. Fue arrastrado por 3,3 kilómetros por las calles de San Bernardo, al sur de Santiago de Chile, mientras el vehículo era conducido por uno de los cuatro delincuentes, de 17 años, que los asaltaron mediante una violenta encerrona, en la caletera de la Ruta 5 Sur. El niño quedó enganchado al cinturón de seguridad y, pese a los gritos desesperados de sus familiares, a quienes la banda obligó a bajar con golpes y amenazas con cuchillos, siguieron en su huida. Según ha dicho el fiscal Leonardo Tapia, en el momento los implicados pudieron advertir y observar “cómo el niño iba en esa condición” y, pese eso, no “evitaron los resultados”. Dos de los detenidos tienen 17 años, mientras que los otros implicados, 18 y 21 años. Y, este miércoles, en una audiencia judicial se les imputó por robo con homicidio, robo con violencia y robo con intimidación. Allí Tapia dijo que actuaron “con desprecio absoluto por la vida” y agregó que, tras la encerrona siguieron conduciendo “pese a los gritos, porque las declaraciones existen, tanto de la tía como del padre de este niño”, que corrieron detrás del vehículo, y “gritaban que el niño iba siendo arrastrado”.Tras la audiencia en el Juzgado de Garantía, Tapia, quien es jefe de Análisis Criminal de Fiscalía Metropolitana Occidente, explicó que ese “desprecio absoluto a la vida” de parte de los detenidos se refleja en que son personas “que intimidan y golpean en el suelo” a sus víctimas. Pero, añadió, que no solo es eso, sino que “cuando se dan cuenta que hay un menor atrapado que no puede salir, les da exactamente lo mismo. A eso me refiero: hay un desprecio a la vida y a un niño, con todas las consecuencias que eso puede significar”.La encerrona se produjo poco después de las 01.00 de la madrugada, cuando la familia se detuvo en un semáforo en rojo. Venían desde el aeropuerto, luego que Alejandro y su papá fueran a Argentina a celebrar el Día del Padre, el domingo pasado (el hombre es argentino). La banda conducía un automóvil blanco, que había robado unos momentos antes, con violencia, a un conductor en un servicentro en San Bernardo, donde fue a cargar combustible. También intimidaron al trabajador de la gasolinera. Luego asaltaron a un hombre, que resultó ser un carabinero de civil que esperaba un bus en un paradero: le quebraron la clavícula e hirieron el rostro. “Entrega la clave del teléfono o aquí mismo te matamos”, le dijeron. Con el vehículo blanco, el grupo atacó a la familia de Alajendro, y luego huyó con los dos autos a su haber, uno de ellos, con el niño. Según la Fiscalía, pese a que advertieron que el menor “se encontraba colgando del automóvil” y “expuesto a un riesgo cierto para su vida e integridad física, continuaron coordinadamente la ejecución del plan delictual”.“Acá hay un momento extenso en que los dos vehículos transitan sin importar las consecuencias del menor que terminó fallecido. A eso denominamos desprecio absoluto con la vida”, dijo Tapia. Catalogó a los detenidos como “avezados”, pues “es un grupo coordinado, con utilización de armas de fuego”. Y agregó que las declaraciones de las personas afectadas dan cuenta de que las “intimidaron con la intención de darles cortes en el cuerpo. Una de ellas, el funcionario de Carabineros, tiene lesiones de carácter grave”.En las pruebas que presentó ante el tribunal, el Ministerio Público tuvo a la vista el análisis de los videos de las cámaras de seguridad de las calles que muestran el trayecto que hizo el grupo por San Bernardo, en los dos vehículos. El de la familia del niño era un Peugeot rojo del año 2008. Según señaló este miércoles la jefa subrogante de la Fiscalía Regional Occidente, Paulina Díaz, esos registros “indican que todos los imputados eran capaces, al momento de los hechos, de visualizar la situación en que se encontraba nuestra víctima de 12 años”. Y agregó que es eso lo que “sostiene el dolo común que existe en la totalidad de los imputados”.“No es solo el hecho de haber generado la situación riesgosa”, ha dicho Díaz, sino que, además, al estar el niño enredado en el cinturón de seguridad, “los imputados eran capaces de haber detenido su accionar para efectos de salvaguardar su integridad y su vida. Ninguno lo hizo y sostuvieron la misma conducta”.Además de los videos, las víctimas de los diversos delitos que cometió el grupo la madrugada del martes, reconocieron a los integrantes de la banda. También en los dos automóviles se hallaron huellas dactilares.Los implicados han sido detenidos en el transcurso de 24 horas. Tres de ellos fueron ubicados por Carabineros durante la tarde del martes. Un cuarto, de 17 años, se entregó, acompañado de su padrastro, cerca 2.30 horas de la madrugada de este miércoles en la 14 Comisaría de San Bernardo. Todavía hay quinto que está prófugo.Los detenidos de 17 años quedaron internados en un centro de reclusión provisorio para adolescentes. Los otros dos, en cambio, fueron enviados a un penal para cumplir prisión preventiva pues, por sus edades, son considerados adultos por las leyes chilenas. El tribunal dio un plazo de 120 días para la investigación.