NoticiaEn tres años en la vía Panamericana más de 200 vehículos han sido robados y otros 100 fueron secuestrados.Gremios y representantes de comerciantes expresaron sus preocupaciones por la situación financiera del departamento. Foto: Particular24.06.2026 09:43 Actualizado: 24.06.2026 09:43

Con un angustioso y enérgico S.O.S. Nariño, los gremios del departamento se unieron para mostrarle al Gobierno Nacional que no se han dado los grandes cambios y que la incertidumbre y el miedo aún no han desaparecido en las comunidades.Fue el Consejo Gremial y Empresarial de Nariño el que a través de una gran alerta, hizo un llamado de atención acompañado de alarmantes cifras que reflejan la dramática situación económica y social que vive el departamento en los últimos años.Gremios nariñenses exigen más seguridad en sus vías, que han sido objeto de ataques violentos. Foto:Fuerzas Militares de ColombiaBajo la premisa: ‘No pedimos privilegios. Exigimos soluciones, cumplimiento y compromisos verificables’, cerca de 20 gremios de la región presentaron un detallado balance, en el que se muestra a Nariño como una región con una elevada crisis económica y con considerables niveles de violencia.El diagnóstico empieza por abordar lo que ha pasado en la vía Panamericana que de la ciudad de Pasto conduce a Popayán y el interior del país, donde más de 200 vehículos han sido robados, más de 100 automotores fueron secuestrados y se han registrado más de 190 bloqueos en los tres últimos años.La alarmante situación de inseguridad en el principal corredor vial del suroccidente colombiano, no solo ha golpeado la estabilidad económica de los transportadores, sino también la libre movilidad y la economía de la región, revela el informe.Según la difícil radiografía nariñense, más de 1.600 empresas fueron cerradas solamente en lo que va corrido del presente año, con millonarias pérdidas que los comerciantes, transportadores, agricultores y ganaderos no han podido recuperar.Empresarios y gremios económicos de Nariño alertan al Gobierno Nacional de la difícil situación. Foto:ParticularSe puso de manifiesto además el reciente informe de las Naciones Unidas, según el cual en Nariño hay 65.000 hectáreas de cultivos ilícitos, mientras que la minería ilegal avanza sin control alguno, a tal punto que tres de cada cuatro actividades mineras operan por fuera de la ley, y una sola explotación ilegal arrasó con 68.000 árboles.Hay crisis humanitariaLa crisis humanitaria ha sido otro fenómeno muy recurrente en el departamento, donde durante el año 2025 Nariño concentró el 7.3 por ciento de los desplazamientos forzados ocurridos en Colombia, mientras que el 19 por ciento de las víctimas fueron niños.También quedó en evidencia el hecho de que miles de nariñenses se quedaron sin posibilidades de acceder a los servicios de salud, médicos especialistas, medicamentos y atención oportuna.Crisis entre Colombia y Ecuador se refleja en la frontera. Foto:Mauricio de la RosaUn factor que contribuyó a golpear la débil economía de los nariñenses, en especial de los habitantes en la frontera entre Colombia y Ecuador, fue la crisis arancelaria que por espacio de cuatro meses originó el cierre de negocios y actividades que se dedicaban al intercambio comercial entre ambos países.Otro de los cuestionamientos al gobierno por parte de los gremios se relaciona con el poco avance de los proyectos estratégicos que Nariño requiere, entre ellos la doble calzada Pasto – Catambuco, la doble calzada San Juan – Ipiales, la vía Pasto – Estanquillo, la variante San Francisco – Mocoa y la modernización del Puerto Pesquero de Tumaco. ‘Nariño necesita ser escuchado’El presidente del Consejo Gremial y Empresarial de Nariño, Arturo Ortega Cornejo, precisó que la compleja situación del departamento confirma lo que se ha venido diciendo desde S.O.S. Nariño: que la región necesita ser escuchada y priorizada.“No estamos hablando únicamente de una carretera. Estamos hablando de competitividad, conectividad, empleo, inversión, seguridad vial y desarrollo para toda una región”, recalcó el dirigente gremial.Gremios de Nariño, preocupados por situación económica en la región. Foto:Gobernación de NariñoHizo un llamado al Gobierno Nacional para que garantice los recursos necesarios y cumpla los compromisos adquiridos con Nariño en los más recientes años.Luego indicó: “Las obras estratégicas no pueden seguir aplazándose mientras el departamento enfrenta enormes desafíos económicos y de conectividad”. LEA TAMBIÉN La construcción se vino abajoAlejandra Lozano, directora de la Cámara Colombiana de la Construcción, Camacol, seccional Nariño, expresó que el sector que representa se ha visto muy afectado y ahora presenta unas cifras muy negativas, por ejemplo, las ventas con un decrecimiento del 28.6 por ciento y las ofertas con una reducción del 37.6 por ciento.“La informalidad en Nariño asciende al 88 por ciento aproximadamente; en Pasto, con una informalidad cercana al 57 por ciento, es por eso que necesitamos reactivar esos sectores de la economía”, añadió la ejecutiva.El sector de la construcción en el último año ha perdido 2.500 puestos de trabajo, al tiempo que se encuentran paralizados seis ambiciosos proyectos.Mauricio de la RosaEspecial para EL TIEMPONariño Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.