El veto de Israel a la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, ha tenido un perfil bajo en Bruselas. En cambio, la comisaria para el Mediterráneo, Duvranka Suica, acaba de regresar de un plácido viaje a Israel, en el que se ha reunido sin mayores problemas con su presidente, Isaac Herzog, y con el ministro de Exteriores, Gideon Sa'ar. Todo, en pleno pulso por el control de la política exterior de la UE y pese a que hace pocos días el mismo Saar anunció una ruptura diplomática con la exprimera ministra estonia, acusándola de unos supuestos comentarios antisemitas.La visita de Suica, al parecer ya planificada con anterioridad pero no anunciada, ha generado revuelo porque la Comisión Europea no ha aclarado si la comisaria croata salió en defensa de Kallas ante los representantes israelíes y criticó la crisis diplomática abierta por Tel Aviv. Según indicó la portavoz comunitaria, Paula Pinho, “la Comisión respalda a todos los miembros de su Colegio”, pero evitó “entrar en los detalles del debate sobre este asunto concreto”. Suica, precisamente, fue la comisaria a quien la UE envió en la primera reunión de la llamada Junta de la Paz para Gaza impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pese a las críticas de quienes lo consideraban incompatible con las Naciones Unidas.La voz de BruselasSuica ya fue enviada por la Comisión a la Junta de Paz de Donald Trump para GazaEl antecesor de Kallas en el puesto, Josep Borrell, se ha mostrado indignado con lo que considera una falta de empatía respecto a la exprimera ministra estonia. “Israel declara 'persona non grata' a Kaja Kallas por supuesta actitud antisemita y al día siguiente su colega, la comisaria Dubravka Suica, se planta en Tel Aviv e intercambia sonrisas y ningún reproche con Gideon Sa'ar”, ha lamentado el exjefe de la diplomacia comunitaria. Que ironiza, en sus redes sociales: “Menuda muestra de solidaridad y coordinación en la UE”.La polémica arrancó la semana pasada, cuando Israel cortó lazos con Kallas y la acusó de haber comparado el trato que da Israel a los palestinos en Gaza y Cisjordania con el apartheid de Sudáfrica. El líder de la diplomacia israelí basó su afirmación en una publicación del medio Euractiv, que publicó que la diplomática hizo esta comparación en una serie de reuniones a puerta cerrada durante una visita a México, unas declaraciones que no se hicieron públicas y que no han sido ni desmentidas ni confirmadas por los portavoces comunitarios.El artículo sostenía que Kallas comparó el trato de Israel a los palestinos con el apartheid en Sudáfrica en la década de 1990, como ya han hecho en anteriores ocasiones representantes de las Naciones Unidas y organizaciones como Amnistía Internacional, entre otras. “No tengo otra opción que cortar todo contacto con la señora Kallas hasta que se retracte del libelo de sangre dirigido al único Estado judío del mundo, que es además la única democracia de Oriente Medio”, escribió Sa'ar en sus redes sociales.Pese al ataque, Bruselas no ha querido entrar en el cuerpo a cuerpo y Pinho también indicó ayer que no iban a “comentar” las declaraciones del ministro israelí. Esta ambigüedad llama la atención pocos días después de que Kallas fuera señalada por Francia y Alemania, a través de un artículo del Financial Times, donde se proponía reformar la arquitectura de las relaciones exteriores de la UE. Una de las propuestas integradas en un documento francés incluía que el Servicio de Acción Exterior (SEAE), que dirige la estonia pasase bajo el control de la Comisión de Ursula von der Leyen, quien en ocasiones ha sido acusada de ser demasiado presidencialista y de querer acaparar todo el poder en sus manos.Doble conflictoExiste un descontento creciente de muchas capitales con Kallas, pero también una rivalidad con Von der LeyenLa filtración interesada de este documento evidencia este descontento creciente entre muchas capitales con el actual funcionamiento del servicio diplomático de la UE, pero también una rivalidad con la conservadora alemana, quien ha asumido en muchas ocasiones un protagonismo en ciertas crisis geopolíticas que ha generado polémica. Como, precisamente, un viaje a Israel que coincidió con la ofensiva sobre Gaza.En el aire no solo está el papel de Kallas. Bruselas tampoco aclara si seguirá pronto el mandato de los Estados miembros, subrayado en el último Consejo Europeo del viernes, de proponer nuevas medidas para restringir el comercio con los asentamientos israelíes, algo sobre lo que la estonia no quiere asumir la responsabilidad. Hasta ahora, sin embargo, las propuestas para retirar los privilegios al comercio con Israel han caído en saco roto por la negativa de varios Estados miembros, comenzando por Alemania. Corresponsal en Bruselas. Antes, al frente de la corresponsalía en Italia y el Vaticano de La Vanguardia y RAC1 (2018-2024). Es autora de ‘Laboratori Itàlia’ (Pòrtic, 2024).