Las relaciones con Israel siguen siendo un motivo de fuerte división y confrontación en el seno de la Unión Europea. Pese a que el ministro israelí de Exteriores, Gideon Saar, anunció la semana pasada que rompía relaciones con la Alta Representante de Exteriores de la UE, Kaja Kallas, la Comisión Europea ha despreciado las mínimas reglas de diplomacia y ha defendido la visita de la comisaria para el Mediterráneo, Dubravka Šuica, a Israel durante este lunes y martes. El viaje de Šuica revela la pugna interna en Bruselas con los intentos de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, por controlar las relaciones exteriores de la UE.

La semana pasada Saar anunció la ruptura de relaciones con Kallas por unas supuestas declaraciones en las que habría comparado cómo trata el Estado israelí a los palestinos con el régimen de 'apartheid' de Sudáfrica. Pese a los intentos de reconciliación de la jefa de la diplomacia europea, el ministro israelí se negó a retirar su veto. Aunque en un primer momento desde la Comisión se respaldó a Kallas, la visita de la comisaria Šuica solo se puede interpretar como una desautorización de su papel.