Isabel Díaz Ayuso y su entorno están indignados con la insistencia de Pedro Sánchez y el Gobierno en comparar la condena en firme a José Luis Ábalos y otros escándalos que rondan La Moncloa con la investigación a su pareja por fraude fiscal y sus negocios privados. “El Gobierno necesita una cortina de humo para tratar de tapar todos los escándalos de corrupción, acusando de algo a una presidenta que ha ganado por mayoría absoluta, que no está condenada, ni investigada, ni nada”, ha dicho este jueves el portavoz del Gobierno regional, Miguel Ángel García Martín.En la rueda de prensa del Consejo de Gobierno que se celebra los miércoles, García Martín ha explicado que la pareja de Ayuso, Alberto González Amador, “nunca jamás ha contratado con la administración regional”. “Se trata de una relación entre proveedores que es muy antigua (Comunidad de Madrid y Grupo Quirón). Esta persona (González Amador), a diferencia de Begoña Gómez y otros casos, se defiende con sus propios medios personales. Incluso en contra de una operación de Estado orquestada presuntamente desde La Moncloa y que llevó a una condena al Fiscal General del Estado”, ha continuado el portavoz. Ayuso ha respondido así a Pedro Sánchez, que hoy, desde el Congreso, ha acusado al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, de proteger a la presidenta de Madrid y su pareja. Sánchez ha recordado que Feijóo llegó al poder en el PP echando a Pablo Casado porque había denunciado la corrupción de Ayuso con su hermano. Y ahora, explica, no dice nada al saber que, según un documento de Hacienda obrante en la causa contra el novio de la presidenta de Madrid dice que este “multiplicó por siete sus ingresos cuando empezó a salir con Ayuso, ganó 4,4 millones de euros en pocos años”. González Amador enfrentará un juicio por fraude fiscal y falsificación de documento mercantil. Hay una segunda causa abierta contra él por corrupción en los negocios y administración desleal. En medio de las investigaciones en su contra, un informe de la agencia tributaria ha revelado que Quirón, contratista de la Comunidad de Madrid, pagó una media de 1,4 millones de euros a dos consultoras de Amador al menos entre 2021 y 2023. Tanto García Martín como Miguel Ángel Rodríguez, el principal asesor de Ayuso, usan como defensa que Amador, directamente, nunca ha cobrado de la Administración madrileña, sin entrar a valorar que lo haya hecho a través de uno de sus mayores contratistas.El tono de Sánchez ha encendido los ánimos en Sol. Consideran que el presidente está acabado y más después de la durísima sentencia contra Ábalos, exministro y persona de su más absoluta confianza. A su juicio, debería irse lo antes posible, pero hay contrapesos que lo evitan. “Sánchez no convoca elecciones porque está cautivo en el Palacio de la Moncloa por aquellos que han utilizado las instituciones para enriquecerse y a los que tanto debe y tanto teme y por los odiadores de España”, se ha explayado García Martín, que ha sacado toda la artillería. García Martín, del núcleo duro de Ayuso, ha lanzado tres hipótesis sobre Sánchez. “O es el cerebro de una trama corrupta; o cómplice de Ábalos, Zapatero (el expresidente del Gobierno socialista imputado, entre otros delitos, por tráfico de influencias) y compañía; o es un incompetente. De ser cierta una o todas las hipótesis, solo cabe la dimisión, la convocatoria de elecciones y ya veremos si su comparecencia ante la justicia”, ha explicado. Ha sido un día de mucha tensión. Sánchez ha comparado el caso de Amador con el trato que recibe su esposa, Begoña Gómez: “Ustedes hostigan a mi mujer por llevarse cero euros en su trabajo [porque el software polémico que se diseñó en su máster era gratuito] y protegen a un tipo [la pareja de Ayuso] que se está haciendo millonario a costa de la privatización de la salud de los ciudadanos”. El PP navega ahora con viento a favor por la sentencia a Ábalos y la imputación de Zapatero, con la que nadie contaba. Además, que le hayan encontrado al expresidente joyas valoradas en más de 1,3 millones de euros en una caja fuerte cuya procedencia no ha explicado todavía complica más las cosas. Sin embargo, el caso Amador, que se dirige a juicio y tiene a la UCO rastreando cuentas bancarias, puede volvérsele en contra. El triángulo entre Ayuso, Amador y Quirón le ha dado munición al Gobierno en su momento más difícil.