Pocas ciudades europeas parecen tan sacadas de un cuento como Brujas. Sus canales, las fachadas medievales, las torres góticas y las calles empedradas la han convertido en uno de los destinos más visitados de Bélgica. Sin embargo, bajo ese escenario histórico se esconde una infraestructura tan sorprendente como moderna. Mientras miles de turistas pasean por el centro histórico sin sospecharlo, cientos de litros de cerveza recorren diariamente una tubería subterránea que atraviesa la ciudad. Lo que podría parecer una leyenda urbana es completamente real y constituye una de las soluciones de ingeniería más originales aplicadas a una fábrica de cerveza en Europa.

La tubería de cerveza que atraviesa el subsuelo de Brujas

La historia comienza con la cervecera Brouwerij De Halve Maan, una de las más emblemáticas de la ciudad. La fábrica sigue elaborando cerveza en pleno centro histórico, una ubicación privilegiada pero también complicada desde el punto de vista logístico. A medida que la producción aumentaba, el transporte diario de cerveza hacia la planta de embotellado generaba problemas de tráfico y circulación en unas calles medievales diseñadas siglos antes de la llegada de los camiones.