Cada vez hay más garrapatas en España, en más sitios, en el campo y ahora también en las ciudades, y no solo en verano sino todo el año. Por eso hay que estar siempre vigilantes, aunque no alarmados, dado que no todos los ejemplares de garrapata transmiten enfermedades crónicas o mortales. Es el mensaje que lanzan los expertos en estos artrópodos vectores de patógenos infecciosos (virus, parásitos o bacterias) que se han convertido en un desafío para la salud pública.Félix Valcácel es investigador del INIA y uno de los mayores expertos en garrapatas de España. El Ministerio de Sanidad le encargó hace unos años un proyecto para informar al público general sobre los riesgos de estos animales y un mapa interactivo de la distribución por especies, que se configuró gracias a los voluntarios que se enfrentaban a ellas. "Las garrapatas son un riesgo de siempre, por eso hay que estar vigilantes. Estamos viendo que están aumentando, efectivamente, pero no sabemos cuánto por falta de datos previos", confirma Valcárcel a 20minutos.Encima ahora hay que estar también pendientes de ellas en las zonas verdes de las ciudades, debido al cambio climático y a una más habitual de fauna silvestre en entonos urbanos y periurbanos.Para el investigador, las garrapatas son "un problema grave", aunque enseguida puntualiza que "no todas, ni en todos los lugares". Así, asegura que se ha demostrado que los riesgos mayores se dan en zonas húmedas del norte del país, concretamente en La Rioja, Navarra, País Vasco y otras zonas costeras del Cantábrico, donde se dan las condiciones apropiadas del hábitat de las garrapatas que transmiten la preocupante Enfermedad de Lyme. Aunque ya también se han detectado en algunos espacios del sur de la Península Ibérica."Donde más se dan es en lugares con bosques densos y mucha humedad", describe el investigador del INIA. Sin embargo, afirma que se han detectado también en sitios del sur "donde hay un arroyo con agua que corre constante y no se se seca en verano. "La garrapata existirá ahí también, pero en menor cantidad", asegura.La Enfermedad de Lyme Una garrapata Ixodes Ricinus que haya mordido antes a un animal silvestre infectado por la bacteria Borrelia burgdorferi puede transmitir a los humanos la Enfermedad de Lyme. Se sabe que en un primer momento causa sarpullido en la piel, dolor de cabeza, fiebre o fatiga y, en algunos casos, evoluciona a otras dolencias. "El problema es que si se hace crónica la enfermedad no la consigues tratar. Y no hay un cuadro clínico único, más allá de que compartan el 'rash cutáneo' y el dolor cabeza, cada persona se ve afectada de una manera diferente y es muy difícil de diagnosticar si no lo relacionas en el momento de la picadura", explica Valcárcel.La otra enfermedad grave que transmiten las garrapatas con más presencia en España es la fiebre Crimea-Congo (FHCC), que además puede ser letal. En la última década se han detectado en España al menos una veintena de casos clínicos de FHCC, un tercio de los cuales ha terminado en fallecimiento. En estos momentos hay un hombre de 68 años ingresado en el Hospital Gómez Ulla de Madrid por esta fiebre. La Junta de Castilla y León confirmó que un varón de 68 años fue atendido con un cuadro clínico compatible con la FHCC y que, posteriormente, fue trasladado al Hospital Gómez Ulla de Madrid, centro de referencia para estos casos. "Presentaba una picadura por garrapata y permanece en estado estable", aunque con la gravedad clínica que implica esta patología, con las medidas de aislamiento y protección de los profesionales sanitarios previstas para estas situaciones, según la Junta.El equipo de Valcárcel tiene pensado ir a buscar la garrapata del género Hyalomma que picó a este hombre, o más bien buscará su comunidad de garrapatas. No lo van a tener fácil, reconoce. "Cuesta encontrarlas porque son muy esquivas en el suelo, entre la vegetación". Para este investigador el nuevo caso confirma que el artrópodo que transmite las Fiebres Crimea-Congo reside en puntos concretos de las provincias de Salamanca, Ávila y el norte de Cáceres. También que los varones de más de 60 años son los casos clínicos más vistos en España."Esta garrapata es muy espectacular, tiene ojos y te persigue y asusta mucho. Se da en esas provincias de Castilla y León y Extremadura porque tienen un ecosistema apropiado. Allí se mantiene el ciclo silvestre y, si entra una persona y le pica, a veces se transmite. Es cierto que el virus Crimea-Congo se encuentra en muy poquitas de estas garrapatas, pero hay otra que pueden transmitir otras bacterias que también pueden dar fiebres más recurrentes", advierte.La Rioja acaba de albergar este fin de semana un congreso mundial sobre estos artrópodos vectores. Allí se ha confirmado que las enfermedades que transmiten las garrapatas constituyen uno de los principales desafíos actuales para la salud pública y que "factores como el cambio climático, la globalización o las modificaciones de los ecosistemas" están favoreciendo la expansión de microorganismos capaces de provocar enfermedades emergentes y reemergentes en humanos.Garrapatas en entornos urbanosValcárcel confirma a 20minutos que recientemente las garrapatas han saltado del campo a las áreas metropolitanas. "Es cierto que ya hay garrapatas en los entornos urbanos, porque el hombre construye en todos los sitios y porque los animales silvestres se acercan cada vez más, sobre todo a las playas o los basureros, donde pasan mucho tiempo. Si llevan la garrapata, esta se baja y se queda, pasan las personas y entonces les pican", describe. Las especies silvestres que más trasladan las garrapatas a las ciudades son los conejos, los erizos o los jabalíes.El cambio climático también incide en el auge de las garrapatas en España, ya que hasta hace pocos años su presencia se detectaba casi exclusivamente entre los meses de marzo y octubre, siendo junio y julio cuando más proliferaban, pero ahora existen durante todo el año. "A las garrapatas a las que les gusta el calor, si en febrero se sube de diez grados, ya las empiezas a ver", señala Valcárcel. También hace que en España sea mayor la proliferación de más especies diferentes. Además España es el país puente entre África y Europa. Así, si en Europa central hay media decena de especies, en España es posible encontrar entre 15 y 20.En la actualidad no existen vacunas para tratar las enfermedades que transmiten las garrapatas en España, ni siquiera en fase de estudio. Ante una picadura de garrapata, Valcárcel recomienda: "No hay que asustarse, hay que saber que son un riesgo. Si tienes la mala suerte de que te pique, te la tienes que quitar lo antes posible, no esperar varios días. Conviene guardarla en un bote, para que no se escape y tratar de identificarla en la aplicación 'Garrapata Alert', donde también hay información práctica sobre qué hay que hacer, como no dejar pasar varios días sin ir al médico si hay rojeces o fiebre".