Podr�a vivir en Miami —donde sus colecciones triunfan cada a�o—, en Dub�i, Tokio o Se�l —donde se pirran por sus volantes y lunares—, en Par�s —donde fue la primera espa�ola en desfilar en la Semana de la Alta Costura en 2020— o, bastante m�s cerca, en Madrid —donde tambi�n fue pionera: primera andaluza y primera mujer gitana en acudir a Cibeles, all� por 2005—. Pero a Juana Mart�n (C�rdoba, 1974), Medalla de Oro al M�rito en las Bellas Artes y Premio Nacional de Dise�o de Moda 2025, nunca se le ha pasado por la cabeza abandonar su ciudad natal, su esencia, sus ra�ces. Aqu� vive y aqu� crea. "Yo voy donde tenga que ir, pero voy y vuelvo. Aqu� est� mi hogar", asegura acomodada en el lounge del reci�n remodelado hotel Hesperia C�rdoba, a orillas del Guadalquivir y cuyo nuevo estilo recuerda a la geometr�a de la Mezquita-Catedral en particular —a la que mira cara a cara, al situarse justo enfrente— y al legado andalus� en general.El casco antiguo de la ciudad andaluza.SHUTTERSTOCKComo las prendas de Juana, que muestran el Sur desde una visi�n contempor�nea. "Yo busco un hotel as�, que transmita familiaridad y autenticidad, que no sea an�nimo e igual a todos. En �ste sabes que est�s en Andaluc�a por la decoraci�n, los detalles, la alegr�a, esa luz...�, contin�a. "Y encima con esas vistas desde la terraza...", a�ade mencionando al Mezquita Skybar de la azotea. Sabe de lo que habla. Durante todo el a�o, no para de recorrer el mundo para presentar sus creaciones, ya sean de flamenca, novia, alta costura, a medida o pr�t-�-porter. No se le resiste nada. Ni los complementos. Como esos bolsos con una rosa estampada o los broches y pendientes en forma de flores de azahar o limones, tan de aqu�, tan de su tierra. "En Par�s me siento a gusto, pero no deja de sorprenderme c�mo me entienden en Copenhague, Emiratos o Corea, supuestamente alejados de la cultura espa�ola", a�ade orgullosa.Restos del templo romano de la ciudad.Va y viene, como dec�amos. Y cuando est� de vuelta en C�rdoba, necesita callejearla, olerla, sentirla. Por eso, cada ma�ana, cuando deja a su hijo en el cole, disfruta dando un paseo antes de ir a su atelier, a unos minutos de su casa. "Soy feliz recorriendo todos los rincones. Del r�o, donde me crie y est� la casa de mis padres, a cualquier patio al que te asomas y lo ves lleno de flores y naranjas", cuenta. No puede encontrar mejor inspiraci�n que �sa para sus piezas. Todo le vale. Del templo romano descubierto durante las obras de ampliaci�n del Ayuntamiento en 1951, a los laber�nticos pasajes del Barrio Jud�o, con su sinagoga, la �nica de origen medieval que se conserva en Andaluc�a, o la imborrable huella musulmana. Y es que pocos lugares hay que aglutinen tanta historia.Sala del museo de Julio Romero de Torres.No en vano, es la �nica metr�poli del mundo con cuatro bienes declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco: la ya citada Mezquita-Catedral —"�qui�n puede decir que vive al lado de semejante tesoro? Y yo la veo todos los d�as...", afirma la creadora—, el propio casco antiguo, la Fiesta de los Patios de mayo y el yacimiento arqueol�gico de Medina-Azahara, la ciudad palatina mandada construir por Abderram�n III tras autoproclamarse califa en el siglo X. Todos aparecen en sus colecciones de una u otra manera. Es m�s, en una de ellas, C�rdoba, Patrimonio de Moda, rindi� homenaje a los cuatro escenarios, en los que grab� el v�deo de presentaci�n. Un "gran honor", as� como desfilar en Medina-Azahara. "Fue un sue�o hecho realidad que no olvidar�".Influencias art�sticasAunque el dise�ador vasco Crist�bal Balenciaga es su m�ximo referente, admite que los artistas andaluces, ya est�n vinculados con la moda o no, han ejercido gran influencia en ella. De Pablo Picasso a Federico Garc�a Lorca o Julio Romero de Torres, cordob�s por excelencia. Por eso, invita a conocer el museo de este �ltimo, donde se esconden algunas de sus obras m�s destacadas como La Chiquita Piconera, Naranjas y Limones o Cante Jondo. El edificio comparte patio con el de Bellas Artes, ubicados ambos en el antiguo hospital de la Caridad de la plaza del Potro. En �sta tambi�n se halla el Centro Flamenco Fosforito, dedicado a la divulgaci�n de esta disciplina y a la figura del cantaor hom�nimo, nacido en Puente Genil, pero hijo adoptivo de C�rdoba.La tortilla XXL del bar Santos.La ruta de Mart�n no puede acabar sin sus direcciones gastron�micas preferidas. No dice que no, claro, al restaurante Noor de Paco Morales, con tres estrellas Michelin, pero tampoco a la tortilla de tama�o XXL del bar Santos, todo un cl�sico. "Como el sitio es peque�o, lo suyo es llevarte el pincho y comerlo en las escaleras que rodean la mezquita. �Planazo!", se�ala. Igual que un buen churrasco en la taberna del mismo nombre o unos chipirones rellenos de carne en La Ermita de la Candelaria.��ltima parada? El verm� con boquerones en vinagre del bar Correo, un local de apenas 20 metros cuadrados abierto en 1931 en la calle Jes�s y Mar�a en el peque�o habit�culo donde antes trabajaba un limpiabotas. Se llama as� por la estafeta de Correos que estaba cerca. Lo dicho: planazo.El salmorejo de la Ermita de la Candelaria.Puedes seguir a El Mundo Viajes en Facebook, X e Instagram y suscribirte a nuestra newsletter aqu�