Actualizado Martes,
junio
22:45Villa Amparo se anunciaba como un scape room �hardcore�. Una experiencia extrema, casi casi real, una aventura que ten�a como escenario un casa solariega y desvencijada a las afueras de C�jar (Granada). El reto consist�a en salir de all� sorteando trampas y peligros (te�ricamente simulados e inofensivos). El �nico riesgo que advert�an los organizadores era el de echar a perder la ropa que los participantes llevasen y, de hecho, aconsejaban vestir prendas viejas de las que pudieran desprenderse sin problema.Cuatro a�os despu�s de pasar por Villa Amparo, Ana (es un nombre ficticio para preservar su anonimato) no puede salir a la calle sin un paraguas que la proteja del sol, su piel es delicad�sima y se ha tenido que someter a un sinf�n de operaciones que la han dejado, definitivamente, marcada por dentro y por fuera. El 40% de su cuerpo ardi� en una de las aventuras de aquel scape room al que acudi� el 27 de junio de 2022 junto a cinco amigos pensando en echar unas risas y soltar adrenalina. Pero a Ana la rociaron con un l�quido que deb�a ser agua con una gota de gasolina pero que era gasolina sin gota de agua y luego le acercaron un mechero encendido que ella sopl� y apag� dos veces, pero a la tercera... ardi�. Y el desaf�o (inofensivo) que promet�a la publicidad de Villa Amparo se convirti� en una pesadilla en la que lleva atrapada cuatro a�os.Esta semana, Ana revivi� el momento en el que la quemaron a lo bonzo ante el magistrado del Juzgado de lo Penal 5 de Granada que ha juzgado al due�o de la empresa y a uno de sus empleados por lesiones graves por imprudencia y ha rememorado c�mo advirti�, una y dos y tres veces, de que aquel l�quido que le vertieron encima �ol�a much�simo� a gasolina y c�mo no le hicieron el menor caso. No solo eso, sino que, el empleado que se ha sentado en el banquillo y que, antes, la hab�a amordazado en una silla (eso era parte de la aventura), encendi� el mechero y se lo acerc� y ella se convirti� en una bola de fuego humana.La Fiscal�a y la acusaci�n particular han pedido para los dos acusados penas de dos y tres a�os de c�rcel, respectivamente, y les reprochan faltaron a �los m�s elementales deberes de cuidado de su puesto de trabajo� al no cerciorarse de la composici�n de la mezcla con la que rociaban a los participantes antes de prenderles fuego. No solo eso, sino que, adem�s, eran conscientes de que los participantes en el juego �no firmaban ning�n tipo de documento o consentimiento con informaci�n sobre el desarrollo del juego y sus riesgos�. A lo que hay que sumar la falta de seguridad en el local: no hab�a ninguna indicaci�n de salidas de emergencia, las puertas y ventanas estaban cerradas a cal y canto y los extintores con los que contaban no serv�an para incendios con combustible. De algo parecido a un bot�n del p�nico que pudieran activar los jugadores para detener el juego ante un peligro inminente, ni rastro.Villa Amparo �ten�a menos papeles que una liebre�, se�alan fuentes cercanas al caso que esta semana se ha juzgado en Granada y, aun as�, se anunciaba en internet y ten�a perfiles en Facebook e Intagram en los que sub�an las fotos de los participantes, que generalmente sal�an satisfechos de la experiencia vivida.Andrea Guti�rrez dej� su opini�n tras acudir a Villa Amparo en agosto de 2019 en un foro de scapers: �Inmersi�n desde el minuto cero�.Un grupo de jugadores en una foto subida a las redes sociales de Villa Amparo.CR�NICAOfrec�an los organizadores dos aventuras distintas que, en realidad, eran como dos cap�tulos de la misma historia. El primero era 'La Nonna', que estrenaron en 2017 y segu�an ofertando, y el segundo era 'La venganza de Miquelle', una novedad que introdujeron en 2020. Ana hab�a ido a�os atr�s al primero de ellos y repiti� en junio de 2022 para probar el segundo.Cuenta el escrito de calificaci�n del fiscal que la aventura empez� a las 22.40 horas del 27 de junio 2022, casi hace justo cuatro a�os. A esa hora llegaron Ana y sus amigos al n�mero 22 de la calle Flor de C�jar, la direcci�n de Villa Amparo. Lo hab�an contratado a trav�s de la p�gina web (hoy desactivada) a raz�n de 25 euros por persona para una hora de experiencia �extrema�.Primero les encerraron en la cocina de la casa, de la que salieron, tras descifrar los enigmas propuestos, a un cuarto de ba�o, del que tambi�n pudieron salir. De ah� pasaron a un sal�n con mesa de p�quer, armario y piano y donde aparecieron dos actores, dos empleados, con m�scaras y linternas. A uno de los participantes le colocaron unos grilletes y le metieron en una especie de ata�d mientras a Ana la ataron a una silla, le colocaron una soga en el cuello y la ba�aron en gasolina. El desenlace ya est� contado.Ana tuvo que ser ingresada en la Unidad de Grandes Quemados del hospital Virgen del Roc�o de Sevilla, con quemaduras de segundo grado en cara y cuello, en los brazos, el t�rax y abdomen, adem�s de en las piernas, que la han dejado incapacitada para trabajar, con graves secuelas est�ticas y psicol�gicas. Una vida, dicen las fuentes consultadas, convertida en �un infierno� y los acusados alegaron que aquella mezcla la hab�an usado �500 veces� y que �alguien debi� equivocarse�.









