ExplicativoLa salud hormonal también puede verse afectada por el estrés. Foto: ISTOCK23.06.2026 16:37 Actualizado: 23.06.2026 16:37
El estrés sostenido se ha convertido en un factor común en la vida moderna y puede tener efectos más profundos de lo que habitualmente se cree, incluyendo alteraciones en el ciclo menstrual femenino.De acuerdo con información publicada por la revista '20 Minutos', la ginecóloga y experta en sexología Mercedes Herrero, colaboradora de Intimina, explicó que el estrés crónico puede alterar el ciclo menstrual al afectar los mecanismos hormonales que regulan la ovulación, lo que puede traducirse en retrasos, irregularidades o incluso la ausencia temporal de la menstruación.Las exigencias laborales, económicas y personales han incrementado los niveles de tensión en muchas mujeres, lo que puede impactar no solo el bienestar emocional, sino también procesos biológicos como la ovulación. LEA TAMBIÉN La ovulación puede retrasarse durante periodos de alta tensión. Foto:ISTOCKCuando el cuerpo se enfrenta a una situación de estrés constante, comienza a producir más cortisol, una hormona esencial para manejar el estrés. Sin embargo, si se produce en exceso, puede interferir con otras funciones del organismo.La especialista señaló en el medio antes mencionado que "debemos tener en cuenta que cada cuerpo es diferente, pero lo normal es un ciclo de entre 25 y 32 días", una referencia que permite identificar posibles alteraciones cuando la menstruación se retrasa o se vuelve irregular de forma recurrente. LEA TAMBIÉN El cuerpo prioriza funciones esenciales ante situaciones de estrés. Foto:ISTOCKSin embargo, cuando el estrés deja de ser una situación puntual y se vuelve crónico, el organismo modifica sus prioridades. Según Herrero, "cuando el cuerpo percibe que se encuentra bajo presión continua, pone en marcha mecanismos destinados a conservar recursos y a afrontar esa situación".La experta agregó que, en estas circunstancias, "al no considerar la reproducción como una función esencial para la supervivencia inmediata, la ovulación queda en un segundo plano", lo que puede provocar retrasos en el ciclo o cambios en la fecha esperada de la menstruación. LEA TAMBIÉN El cortisol desempeña un papel clave en la respuesta al estrés. Foto:ISTOCKEntre las consecuencias más habituales de un aumento en los niveles de cortisol se encuentra la anovulación, que es la falta de liberación del óvulo en el ciclo menstrual. También es posible que se presente una ovulación tardía, lo que puede llevar a periodos más prolongados e impredecibles.En ciertas ocasiones, el estrés prolongado puede dar como resultado amenorrea, una condición donde la menstruación se detiene temporalmente. En este sentido, Herrero advirtió que "la ausencia de menstruación puede provocar problemas a corto y largo plazo como dificultades para quedar embarazada, deterioro cardiovascular, depresión, ansiedad, caída del cabello o acné".La especialista también mencionó que, además de afectar el ciclo menstrual, un alto nivel de cortisol puede influir en la salud sexual. "El deseo sexual puede disminuir, el flujo sanguíneo puede reducirse e incluso la lubricación vaginal puede verse afectada", lo que puede alterar la respuesta sexual y reproductiva en las mujeres.KATHERINE BRAVO HERNÁNDEZ REDACCIÓN ALCANCE DIGITAL EL TIEMPOMás noticias en EL TIEMPO Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








