Lima, domingo 23 de junio de 1985. El Estadio Nacional lucía repleto para uno de los partidos más trascendentales de las eliminatorias rumbo a México 86. Perú y Argentina se disputaban mucho más que dos puntos: estaba en juego el sueño mundialista. Al frente estaba Diego Armando Maradona, el genio que un año después conduciría a la selección albiceleste a la gloria en México. Conforme a los criterios deTipo de trabajo: NoticiasInformación basada en hechos y verificada de primera mano por el reportero, o reportada y verificada por fuentes expertas.