A pesar de la condena a 24 años de prisión impuesta por el Tribunal Supremo al ex ministro socialista José Luis Ábalos, el Gobierno rechaza asumir responsabilidades políticas. En Moncloa sostienen que la factura política ya se pagó cuando el exministro fue apartado del Ejecutivo y del PSOE, por lo que descartan cualquier dimisión. "Las responsabilidades políticas se asumieron desde el primer momento", ha afirmado la ministra portavoz, Elma Saiz, que ha condenado "sin matices" la corrupción atribuida al exdirigente socialista. El ministro Óscar López ha ido un paso más allá para intentar desviar el foco al PP. El también secretario general del PSOE de Madrid ha contrapuesto la condena firme de Ábalos a los casos que afectan al entorno de Isabel Díaz Ayuso, cuya pareja está investigada pero no ella. "Lo importante es que quien la haga la pague", ha resumido."Lo más importante para quienes seguimos creyendo en la honorabilidad es tener muy claro que quien la hace, la paga. Se llame Ábalos o Ayuso. Quien la hace, la paga", ha insistido López, que ha aprovechado una pregunta sobre la sentencia del caso mascarillas para volver a confrontar la respuesta del PSOE y la del PP ante los casos de corrupción. A su juicio, la diferencia radica en que los socialistas actuaron contra Ábalos "meses antes" de que existiera una sentencia firme, mientras que, en referencia a Isabel Díaz Ayuso —cuya pareja, Alberto González Amador, está investigada por presuntos delitos de fraude fiscal, falsedad documental, administración desleal y corrupción en los negocios—, aseguró que siguen "esperando" a que se asuman responsabilidades.El ministro también ha tratado de marcar distancias entre la actuación del exministro y el conjunto del Ejecutivo al reivindicar "la buena política, la buena Justicia y el buen periodismo" a pesar de los casos puntuales en todos ellos. Con ello, ha buscado reforzar la tesis del Gobierno de que la condena a Ábalos no puede extenderse al resto del proyecto político de Pedro Sánchez, por lo que el Gobierno no asumirá más responsabilidades políticas.Mientras López se ha encargado de devolver los golpes al PP y reivindicar la actuación del PSOE frente a la corrupción, la ministra portavoz, Elma Saiz, ha optado por subrayar la condena del Ejecutivo a unos comportamientos que, según ha dicho, "se alejan de los valores de transparencia, integridad y mérito" que deben regir la vida pública. La portavoz ha insistido en que el Gobierno mantendrá un "compromiso firme" para que la corrupción "ni se tolere ni se aplauda", una expresión que se ha convertido en la única alusión indirecta durante la rueda de prensa a la reciente suspensión de la pena de prisión de Víctor de Aldama. Aunque en el Consejo de Ministros han evitado entrar de lleno en esa polémica, varios miembros del Ejecutivo sí cuestionaron horas antes la decisión judicial y el papel desempeñado por el empresario en distintas causas que afectan al entorno socialista.Preguntada por las afirmaciones de Aldama, que sostiene que tanto el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero como Pedro Sánchez acabarán en la cárcel, Saiz ha restado credibilidad a sus palabras y las ha enmarcado en una estrategia que, a juicio del Gobierno, ha quedado desmentida por los hechos. La portavoz ha recordado que el Ejecutivo ha escuchado durante meses "amenazas y afirmaciones" que posteriormente las resoluciones judiciales han acreditado que "no responden a la realidad". Sin citar expresamente al comisionista, ha reivindicado la actuación del Gobierno frente a la corrupción y ha vuelto a cargar contra el PP por lo que calificó como un ejercicio de "hipocresía": denunciar los casos que afectan a los demás mientras, a su juicio, no ha demostrado el mismo compromiso para combatir los propios.
Moncloa descarta asumir responsabilidades políticas tras la condena de Ábalos e intenta desviar el foco al refugiarse en el 'y tú más'
Restan importancia a que Víctor de Aldama haya asegurado que Zapatero y Sánchez acabarán en la cárcel: 'Hemos escuchado amenazas y afirmaciones que después la propia sentencia acredita que no responden a la realidad'.












