Actualizado Martes,
junio
14:50La violaron entre cinco hombres. La golpearon, la ataron y le introdujeron objetos en la vagina. Despu�s la dejaron malherida en su casa mientras sus agresores desaparec�an en la oscuridad de una aldea del norte de India. Lo ocurrido este mes en el estado Bihar ha provocado indignaci�n nacional, pero tambi�n una sensaci�n de d�j� vu: otra vez una violaci�n grupal.La mujer, de 28 a�os y madre de cuatro hijos, denuncia que los hombres irrumpieron en su vivienda la noche del 11 de junio. D�as despu�s, los m�dicos le extrajeron varios de los objetos que los agresores hab�an usado durante la agresi�n. Entre ellos apareci� un casquillo de bala. La imagen es tan brutal que ha sacudido a toda India. La historia de Soma, nombre ficticio que utiliza un reportaje de la BBC para referirse a esta nueva v�ctima, re�ne todos los elementos que explican por qu� la violencia sexual sigue siendo una de las grandes verg�enzas del pa�s m�s poblado del mundo. La agresi�n ocurri� en una aldea donde el ba�o de la vivienda apenas estaba separado por una cortina. Su marido escuch� ruidos extra�os, pero pens� que proced�an de un animal callejero. Cuando intent� entrar descubri� que la puerta hab�a sido cerrada desde fuera. La encontr� inconsciente. Despu�s lleg� el segundo calvario: seg�n la familia, la polic�a se neg� inicialmente a registrar la denuncia y los hospitales tardaron en reaccionar. Solo cuando el caso estall� en los medios nacionales llegaron las suspensiones, las investigaciones y las promesas oficiales.Para muchos indios, la agresi�n evoca inevitablemente el caso que cambi� el pa�s en diciembre de 2012. Aquella noche, una estudiante de fisioterapia de 23 a�os fue violada en grupo dentro de un autob�s en Delhi y agredida con una barra met�lica. Muri� d�as despu�s. Las protestas masivas obligaron al Gobierno a reformar las leyes, endurecer las condenas e introducir la pena de muerte para determinados delitos sexuales. Los dirigentes prometieron entonces que nunca volver�a a ocurrir algo parecido.80 violaciones al d�aEn cambio, 14 a�os despu�s, las estad�sticas y los titulares cuentan otra historia. Seg�n los datos oficiales de la Oficina Nacional de Registro de Delitos, cada a�o se denuncian m�s de 30.000 violaciones en India. Son m�s de 80 al d�a. Organizaciones de derechos humanos sostienen que la cifra real es mucho mayor porque miles de v�ctimas nunca llegan a denunciar por miedo, verg�enza o presi�n familiar. En las zonas rurales, adem�s, muchas mujeres siguen encontr�ndose con polic�as que minimizan los hechos, m�dicos poco preparados para atender agresiones sexuales y comunidades que consideran a la v�ctima responsable de su propia desgracia.El caso de Soma coincidi� con una sucesi�n de episodios que han vuelto a poner el foco sobre una violencia que atraviesa todas las regiones del pa�s. En Patna, la capital de Bihar, dos hermanas procedentes de Jharkhand denunciaron que fueron contratadas para actuar en una ceremonia familiar a cambio de 8.000 rupias (alrededor de 75 euros). Hab�a contrato, transporte y apariencia de legalidad. Pero, seg�n relataron posteriormente, acabaron siendo golpeadas y violadas por varios hombres. Uno de los sospechosos ha sido detenido y la polic�a busca al resto.Pocos d�as despu�s, tambi�n en Patna, dos mujeres integrantes de un grupo musical denunciaron haber sido secuestradas y violadas a punta de pistola por una docena de hombres. Las v�ctimas eran primas y hab�an emigrado desde Jharkhand en busca de trabajo. El caso provoc� indignaci�n local, pero apenas logr� mantenerse unos d�as en los titulares nacionales antes de ser eclipsado por nuevas agresiones.En Kalyan, una ciudad industrial situada en el estado de Maharashtra, una adolescente de 16 a�os que trabajaba como recolectora de basura fue enga�ada para entrar en una vivienda alquilada. All�, seg�n la investigaci�n policial, dos hombres de 59 y 65 a�os la violaron. Fueron los vecinos quienes escucharon sus gritos y avisaron a la polic�a. Los agentes llegaron a tiempo para rescatarla.A m�s de dos mil kil�metros de distancia, en el estado de Assam, una joven de 15 a�os denunci� que fue violada repetidamente durante meses dentro de un veh�culo en movimiento. La polic�a arrest� a cinco hombres despu�s de que varios vecinos interceptaran un coche sospechoso y encontraran a la menor semidesnuda junto a varios ocupantes. Seg�n su relato, todo comenz� cuando unos desconocidos le ofrecieron comida y la convencieron para subir al veh�culo. A partir de ah� empez� una pesadilla que se prolong� durante meses.Los expertos se�alan que detr�s de estos cr�menes existe una combinaci�n t�xica de factores: desigualdad extrema, discriminaci�n de g�nero, impunidad judicial y una cultura patriarcal profundamente arraigada. Aunque India presume de tener mujeres en puestos de poder, desde directoras ejecutivas hasta l�deres pol�ticas, la realidad de millones de mujeres sigue marcada por matrimonios forzados, violencia dom�stica y discriminaci�n cotidiana.Adem�s, persisten lagunas legales que provocan cr�ticas constantes de organizaciones feministas. Una de las m�s controvertidas es que la legislaci�n india todav�a no reconoce como delito la violaci�n dentro del matrimonio cuando la esposa es mayor de edad. El asunto sigue pendiente de resoluci�n definitiva en los tribunales y se ha convertido en uno de los principales s�mbolos de la resistencia institucional a ampliar la protecci�n de las mujeres.La discusi�n volvi� a adquirir dimensi�n internacional en marzo de 2024, cuando Fernanda, una turista brasile�a que recorr�a el mundo en motocicleta junto a su marido, el espa�ol Vicente, fue violada en grupo en el estado de Jharkhand. Los agresores golpearon brutalmente al hombre antes de atacar a la mujer. La noticia recorri� el mundo y reabri� en India un debate que nunca termina de cerrarse. Intelectuales, activistas, pol�ticos y estrellas de Bollywood se preguntaron c�mo era posible que, despu�s de m�s de una d�cada de reformas, las violaciones grupales siguieran apareciendo con una frecuencia tan alarmante.







