"Gángster". Así se hacía llamar en las redes sociales uno de los tres adolescentes que fueron recientemente juzgados por violación. El caso conmocionó a la comunidad local, así como dejó un trauma en las dos chicas ultrajadas. Ambas sufrieron un perturbador episodio que, según palabras de una de ellas, les “quitó la inocencia”.El grupo de adolescentes varones se filmó a sí mismo durante las violaciones a las estudiantes, ocurridas en dos ataques sexuales separados. Entre ellos varió la forma en que conocieron a las chicas. Además, hubo siete semanas de diferencia entre uno y el otro.Un par de chicos tenía 14 años al momento de los ataques, mientras que el tercero –involucrado solamente en el segundo asalto sexual- era un año menor. Ahora se conoció la sentencia del Tribunal de la Corona de Southampton, en Reino Unido, que los derivó a un centro de rehabilitación juvenil, en una internación que va de los 18 meses a los 3 años, según los cargos de cada uno.El traumático encuentro a través de una red socialLa primera perpetración ocurrió en noviembre de 2024, siendo Snapchat la vía de contacto con la víctima. Desde aquella red social, la muchacha de 15 años inició la relación con uno de los adolescentes hoy sentenciados.Luego de pactar una cita de forma virtual –el único contacto que tuvieron hasta entonces-, la chica se tomó un colectivo para ir a la ciudad de Fordingbridge, en el condado de Hampshire. Fue entonces cuando se encontró al adolescente con el que conversó detrás de la pantalla, y pasó la tarde junto a él.Hubo un momento en que, después de caminar por el pueblo, se dirigieron a un paso subterráneo junto al río Avon. Allí mantuvieron relaciones sexuales consensuadas, aseveró el medio británico DailyMail.Pero todo cambió en ese escenario al aparecerse los otros dos muchachos. La chica comenzó a sentirse "acorralada y atrapada", temiendo que la arrojaran al río, según relató al tribunal. En ese contexto, fue sometida contra su voluntad durante 90 minutos al aire libre.La chica contó que dos de los tres involucrados iban turnándose para abusar de ella. En simultáneo se reían y se filmaban entre sí. La escapatoria parecía imposible: del otro lado estaba el río, y aquel día lluvioso la corriente era muy fuerte. “Podrían haberme empujado al agua”, dijo al juez.Sin embargo, la humillación no terminó ahí. Los perpetradores compartieron los vídeos en las redes sociales, lo que provocó que ella recibiera mensajes ofensivos, detalló la cadena de noticias BBC."Nadie merece el trauma de ser violada. Jamás recuperaré esa inocencia", dijo la joven durante el juicio, ubicada detrás de una mampara. Además, escribió un poema dirigido a sus agresores, en el que la muerte, su muerte, era el foco principal.Un acercamiento repentinoEl segundo ataque fue en enero de 2025. El contacto con la chica, esta vez de 14 años, inició en un parque recreativo de la misma ciudad. Si bien volvieron a ser tres los integrantes del delito, uno de ellos no era el mismo de la vez anterior.La chica estaba con una amiga antes de que el trío de adolescentes se le acercara. La habían visto gritar y discutir por la calle.A partir de ese primer contacto la invitaron a pasear con ellos. Ella objetó que su madre la regañaría, por lo que la convencieron a que dejase en un supermercado su teléfono y un dispositivo de seguimiento que llevaba consigo.Una vez desprovista de tales aparatos, el comportamiento de los jóvenes se transformó por completo. La amenazaron con matarla si intentaba huir y la llevaron a una parte lejana del parque, con el uso de un amenazante cuchillo.Esa misma arma blanca fue utilizada por uno de los violadores para hacer agujeros en su ropa, mediante los que ejecutaron el ataque sexual. A diferencia de la situación anterior, los tres procedieron a la violación grupal, que nuevamente dejaron grabada.Al finalizar el ataque abandonaron a la víctima, quien quedó "10 o 15 minutos tratando de asimilarlo todo". Posteriormente se levantó y empezó a caminar para pedir ayuda, hasta que se encontró con su hermana en un supermercado.Ambas chicas fueron calificadas de “mentirosas” en los argumentos de la defensa de los adolescentes. Sin embargo, la fiscal Mittell KC fue contundente sobre la falta de consentimiento y la innegable inferioridad numérica: “Utilizaron a esas dos chicas para su propia satisfacción sexual sin importarles en absoluto cómo se sentían ellas”.
“Nadie merece este trauma”: tres adolescentes violaron a una chica de 15 años y filmaron el ataque mientras se reían
Los varones fueron condenados por violaciones físicas, y por incitar y filmar los ataques. El duro relato de una de las víctimas.Menos de dos meses después del primer ataque, dos de los involucrados violaron a otra joven de 14 años.









