El general Luis Peláez, máximo responsable del Servicio de Información de la Guardia Civil, ha asegurado este martes ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, que instruye la causa sobre la trama presuntamente liderada por la exmilitante socialista Leire Díez, que decidió enviar el 29 de abril de 2025 a sus superiores una nota en la que alertaba de una posible campaña de desprestigio contra la Unidad Central Operativa (UCO) porque consideró “fiable” la información, según han detallado fuentes presentes en la declaración del alto mando como testigo. En esta denominada “nota de despacho” ―un documento interno de la Guardia Civil en el que los agentes comunican a sus superiores hechos que consideren relevantes― se apuntaba por primera vez que la directora general, Mercedes González, tenía presuntamente “conocimiento” de la “estrategia” contra la unidad encargada de las principales investigaciones que afectan al Gobierno, al PSOE y al entorno familiar del presidente Pedro Sánchez. El general ha declinado identificar la fuente que facilitó la información al señalar que ese dato está amparado por la ley de secretos oficiales.Aquella nota, con el encabezamiento “Posible estrategia de defensa ante investigaciones de la UCO”, hacía referencia de manera bastante detallada ―y coincidente con lo que posteriormente ha destapado la investigación― a la supuesta trama diseñada para torpedear la actividad de esa unidad. Ya entonces, hace más de un año, Díez aparecía como la cara visible de una red que presumía de contactos, invocaba a Ferraz y trataba de instalar en la sociedad a través de los medios de comunicación la idea de que existía una “UCO patriótica” (que recuerda al grupo de policías que durante el Gobierno de Mariano Rajoy espió a los rivales del PP y cuyos miembros se sientan en el banquillo de la Audiencia Nacional estos días) para poner en entredicho la credibilidad de sus pesquisas.La citada nota también citaba al entonces secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, que en ese momento no estaba aún imputado por ninguna de las causas judiciales que ahora protagoniza. El documento interno advertía que este grupo de personas encabezado por Leire Díez “estaba orquestando una campaña de desinformación que buscaría desacreditar las investigaciones efectuadas por la UCO”. Según el escrito, Leire “haría ver que detrás de esta estrategia se encontraría” Santos Cerdán con conocimiento de la directora general de la Guardia Civil. Unos días después, el 6 de mayo de 2025, era la propia UCO la que entregaba una “nota de despacho” de contenido “muy similar”. De ambas fue informada la propia directora general, que para esas fechas ya había mantenido tres encuentros con Leire Díez ―dos de ellos reconocidos por la propia Mercedes González en su comparecencia de la pasada semana en el Senado―.Este martes ha declarado en la Audiencia Nacional un segundo mando del instituto armado: el comandante Juan Manuel del Barco, destinado en la secretaría del general Llamas. Del Barco firmó una de las tres informaciones reservadas ―investigaciones internas, que pueden derivar en la apertura de expedientes disciplinarios― a la UCO con las que presuntamente se intentaba condicionar las investigaciones de la unidad. En concreto, el comandante llevó la abierta en mayo de 2025 por la supuesta filtración de unos mensajes de WhatsApp del exministro José Luis Ábalos a Pedro Sánchez, y que supuestamente habían sido intervenidos al exdirigente del PSOE durante la investigación por la que ahora ha sido condenado por el Tribunal Supremo a 24 años y tres meses de prisión. La filtración, en realidad, la había hecho el propio Ábalos y esos mensajes ni siquiera habían estado en poder de la UCO.En su declaración como testigo, el comandante Del Barco ha negado que su inmediato superior, el general Llamas, hubiera recibido “presiones políticas” para que abriera aquella información reservada. Su testimonio contradice lo declarado ante los investigadores por el general Ángel Yuste, que entonces era coronel y jefe de la UCO. Yuste afirmó que en la reunión que mantuvo con el comandante con motivo de la apertura de la investigación, este le dijo que tenía intención de tomar declaración a los responsables directos de las pesquisas contra el exministro y que, para ello, iba a informar tanto al Tribunal Supremo como a la Audiencia Nacional, los dos órganos judiciales donde se instruían las causas contra Ábalos y su antiguo asesor, Koldo García. “Ante esta propuesta efectuada por el testigo [Yuste], el instructor [Del Barco] le comenta que ya se había puesto en contacto con los mismos, ya que el DAO [general Llamas] estaba recibiendo muchas presiones políticas”, recogía el acta levantada por los agentes de la declaración del general del pasado 27 de mayo. Este martes, el comandante ha negado haber dicho tales palabras y ha mostrado su extrañeza por las manifestaciones del general.