Joaquín Vera, Carlota Guindal 03/06/2026 15:46 Actualizado a 03/06/2026 16:17 El pasado 29 de mayo, dos días después de la insólita imagen de la Unidad Central Operativa (UCO) entrando en la sede principal de la Guardia Civil, el general Alfonso López Malo quiso ampliar la declaración que 48 horas antes le habían tomado sus propios compañeros del instituto armado en el marco de la causa que se instruye en la Audiencia Nacional por presuntas maniobras para torpedear procesos judiciales que afectan al PSOE. El jefe de la Policía Judicial en la Guardia Civil tenía más que decir sobre si había recibido alguna “presión política” para no investigar hechos presuntamente delictivos vinculados al partido socialista o al entorno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Y fue ahí cuando el general apuntó a “directrices” desde la Dirección General de la Guardia Civil para que la UCO no fuese “proactiva” en esas pesquisas vinculadas a las presunta “corrupción política”.Según consta en el sumario del caso Leire Díez al que ha tenido acceso La Vanguardia, López Malo declaró que el 16 de julio de 2024 tuvo lugar una reunión en dependencias de la UCO a la que asistió el director adjunto operativo (DAO) de la Guardia Civil, el general Manuel Llamas, el jefe de la unidad contra la corrupción, el general Rafael Yuste y el testigo. En la reunión, Llamas habría indicado que el entonces director general de la Guardia Civil, Leonardo Marcos, habría dado órdenes para que la UCO no tomase la iniciativa en investigaciones que salpicaban al PSOE. La indicación era “ponerse de perfil”, dejando que fuese la autoridad judicial quien “tomase la iniciativa”. Marcos dejó el puesto en septiembre de ese mismo año, “a petición propia”, según informó entonces el Ministerio del Interior.Cuatro días antes hubo otra reunión en la que, según la declaración del mismo testigo, habría participado Marcos, que fue elevado a la Dirección de la Guardia Civil por el titular de Interior, Fernando Grande-Marlaska. En aquella cita, el 12 de julio, se produjo en el marco de la investigación contra el hermano del jefe del Gobierno, David Sánchez, que estos días se sienta en el banquillo de los acusados. En ella, el entonces director de la Guardia Civil afirmó que un oficio efectuado por la UCO relativo a los correos electrónicos del investigado era “totalmente prospectivo y malintencionado”, afirmando que “la credibilidad” de la Guardia Civil “estaba por los suelos”. Y dio de plazo hasta el 19 de julio para terminar el informe sobre David Sánchez, concluyendo “que no haya nada”. Y si para concluir el plazo ordenado había que dejar a personal de la UCO “sin vacaciones”, que “así se hiciera”.Este general fue uno de los tres mandos uniformados a los que la UCO, por orden de la Audiencia Nacional, tomó declaración el pasado 27 de mayo. El instructor Santiago Pedraz también investiga si desde el Ministerio del Interior se pudieron poner en marcha expedientes disciplinarios por supuestas filtraciones a la prensa como medida de presión a los agentes que indagaban en la presunta corrupción de la órbita socialista. La UCO recabó en la sede de la Guardia Civil toda la documentación sobre las informaciones reservadas abiertas a guardias civiles por esas presuntas fugas. A los agentes se les imputó la filtración de WhatsApp entre José Luis Ábalos y otros dirigentes del PSOE, publicados en prensa, pese a que, según Pedraz, “se conocía, con certeza” que habían sido publicados por el exministro de Transportes. Uno de los mandos a los que se le temó declaración corrobora que esa investigación interna se abrió pese a que el DAO “ya era conocedor de que la UCO no pudo ser el origen de aquellas filtraciones”. Por eso, el mando entregó a la UCO una conversación en la que se indica que el DAO estaba al tanto.Esta versión es ratificada por un tercer agente, quien aseguró que, pese a que se comunicó por parte del jefe de la Policía Judicial y de la UCO que los mensajes no podían haber sido filtrados por la unidad, toda vez que se publicaron algunos con fecha posterior a la intervención del móvil”, la investigación interna siguió su curso, aunque finalmente fue archivada.Joaquín VeraPeriodista especializado en información de Interior, Seguridad y Terrorismo Ver más artículos Redactor de la sección de Política de La Vanguardia. A cargo de la información de Interior y Defensa, con el foco en la Seguridad y el TerrorismoTestigo de juicios históricos: procés, 11-M, 17-A, Gürtel, Nòos o de los más sanguinarios etarras. Voy tras los casos de corrupción, de la política a lo empresarial y lo policial, para destapar todo tipo de abusos