Unos hilos translúcidos y pegajosos cuelgan de los palillos del turista estadounidense Wesley Smith, que saborea cada viscoso bocado de su natto, un alimento japonés a base de soja fermentada y de aroma muy intenso, que se está globalizando.Este alimento supernutritivo, fermentado con bacterias, es un elemento imprescindible del desayuno japonés tradicional, pero su olor acre, su textura viscosa y su sabor agrio no es del gusto de todos."Al principio me pareció un poco extraño", confiesa Smith en un restaurante de Tokio donde se puede comer todo el natto que uno quiera.En los últimos años, el natto se ha sumado a la ola de alimentos fermentados (del kimchi (col coreana) a la kombucha (té fermentado)) cuya popularidad se ha disparado en todo el mundo.El consumo regular de este producto rico en fibra y proteínas se considera beneficioso para fortalecer el sistema inmunitario, mejorar la digestión y aumentar la densidad ósea.

Según las últimas estadísticas, las exportaciones japonesas de natto se han triplicado desde 2017 hasta alcanzar las 5.248 toneladas en 2025. China y Estados Unidos encabezan los destinos."Superalimento"En Los Ángeles, el propietario del restaurante japonés Suehiro, Kenji Suzuki, celebra el creciente número de clientes no japoneses que se atreven a probar este plato tan particular."Cuando las redes sociales empezaron a hablar del natto y de su estatus de 'superalimento', cada vez más gente quiso probarlo para ver si realmente era tan desagradable como se dice", explica.