Editorial Expansi�nActualizado 23
JUN.
2026 - 12:12El primer ministro brit�nico, Keir Starmer, comunica su renuncia a continuar en el cargo y el inicio del proceso interno entre los laboristas para elegir a su relevo.Tayfun Salci / Zuma PressAl igual que Theresa May, Boris Johnson y Rishi Sunak, adem�s de la ef�mera Truss, el 'premier' laborista tambi�n ha sucumbido a la polarizaci�n pos-Brexit. Quiz� la prueba m�s ilustrativa de que la decisi�n de salir de la UE avalada en refer�ndum por los brit�nicos hace hoy diez a�os ha tra�do m�s perjuicios que beneficios a Reino Unido sea el n�mero de primeros ministros que han ocupado Downing Street en esta d�cada: siete, casi todos conservadores, y algunos durante s�lo unas semanas como Liz Truss. La llegada del laborista Keir Starmer al Gobierno hace casi dos a�os tras obtener la mayor�a absoluta en las urnas fue vista como una oportunidad para devolver la estabilidad institucional a un pa�s dividido pol�tica y socialmente por el Brexit. Pero su impopular e ineficaz gesti�n econ�mica, la pol�mica por la designaci�n como embajador en Estados Unidos de Peter Mandelson, implicado en el caso Epstein, y la severa derrota en las elecciones municipales del pasado mayo, en las que los radicales de Reform UK de Nigel Farage fue la formaci�n m�s votada, han precipitado el final de Starmer por la p�rdida de apoyos en el seno de su partido cuando todav�a le restaban tres a�os de mandato. Al igual que Theresa May, Boris Johnson y Rishi Sunak, adem�s de la ef�mera Truss, el premier laborista tambi�n ha sucumbido a la polarizaci�n pos-Brexit. Pese a haber prometido hace semanas que pelear�a por mantener el cargo, ha preferido evitar una confrontaci�n fratricida con el aspirante a sucederle, Andy Burnham, hasta ahora alcalde de Gran Manchester, y no dividir m�s a los laboristas, que temen verse arrasados por la ola populista que lidera Farage, uno de los principales impulsores del Brexit y corresponsable de la decadencia de Reino Unido desde 2016.Opini�nEditorialBrexit











