El primer ministro británico, el laborista Keir Starmer, anunció este lunes su dimisión en medio del descontento ciudadano por el declive del país cuando se cumplen diez años del referéndum del Brexit. Su mayoría absoluta en el Parlamento sigue intacta y ni él ni su partido han sufrido escándalos notables, pero el Reino Unido sigue atrapado en el descontento por la economía, la inmigración y los baches en las calles. Su sucesor será el séptimo primer ministro desde 2016.

“La pregunta que mi partido está haciéndose ahora es si soy el mejor para llevarnos hasta las próximas elecciones generales. He escuchado la respuesta de mi grupo parlamentario, y acepto su respuesta de buena fe. Cada decisión que he tomado ha ido de poner al país que amo primero. Por eso dimito como líder del Partido Laborista”, dijo Starmer.

El primer ministro ya ha comunicado al rey Carlos III su dimisión y se quedará en el puesto mientras el Partido Laborista elija a su sucesor. El proceso para sustituirlo empezará el 9 de julio, según anunció el primer ministro británico, que emocionó al mencionar a su familia. Mientras Starmer hablaba delante del número 10 de Downing Street, se escuchaba el himno europeo por una protesta en la calle contra el Brexit.