Varias personas fueron detenidas acusadas de arruinar el plan del presidente de pintar el estanque de la capital, sobre el que flotan ahora las algas y el desconchado de la pintura
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha culpado a los vándalos del fracaso que ha supuesto su proyecto de renovar el estanque del National Mall, el parque rodeado de los principales monumentos de la capital. Su malograda idea de convertir la piscina que se extiende entre el imponente monumento dedicado a Abraham Lincoln y el obelisco a George Washington en un espejo donde se reflejaran los emblemáticos monumentos en un color azul al estilo de la bandera estadounidense, acabó convirtiéndose en una charca donde los patos sortean la acumulación de algas verdosas y pedazos de pintura desprendidos del fondo. Varias personas fueron detenidas durante el fin de semana y otras recibieron órdenes de citación por supuestamente vandalizar el estanque.
“De las MUCHAS estatuas y fuentes que reconstruimos, renovamos, limpiamos y reparamos, la única que fue objeto de vandalismo fue el Estanque Reflectante; ¡ya se está atendiendo el asunto con la mayor urgencia!”, escribió el mandatario en su red social Truth este lunes. Y lanzó una advertencia: “Por favor, recuerde que existe una pena de diez años de prisión por la destrucción —o incluso por el intento de destrucción— de tales elementos; ¡una pena que se aplicará con todo rigor!”.










