MIAMI (AP) — El sonido de las gaitas resonó en los alrededores del estadio de los Marlins de Miami horas antes del primer lanzamiento, mientras los aficionados de Escocia anunciaban su llegada al sur de la Florida, donde presenciarán el partido de su selección en el Mundial contra Brasil.Vestidos con sus faldas tradicionales y cantando a voz en cuello “Sin Escocia no hay fiesta”, los hinchas marcharon aproximadamente un kilímetro y medio desde un popular bar de Miami hasta el loanDepot Park la noche del lunes, convirtiendo el estadio en la más reciente parada en la “invasión” de los parques del béisbol de las Grandes Ligas por parte del Ejército del Tartán.Habían llenado ya las calles de Boston y Nueva York para los partidos anteriores de Escocia.Dentro del estadio, el ambiente era más animado que en la mayoría de los juegos de los Marlins, que en los últimos años han tenido algunas de las peores afluencias de fanáticos del béisbol. Los seguidores de toda la vida esperaban con ganas ver su estadio transformado por los bulliciosos aficionados escoceses.

“Nos va a dar una muy buena experiencia a los aficionados”, consideró Víctor Muñoz, oriundo de Miami. “Por lo general el estadio no está lleno, ahora va a estar lleno. Va a estar a reventar. Va a ser divertido”.