“Era como si a un extraterrestre lo hubieran puesto ahí. No sabía cómo iban las cosas. Hay que explicarle todo de nuevo, iba perdido”. Así describió el pasado 4 de junio ante la jueza de la dana el aterrizaje de Carlos Mazón en la reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) del 29 de octubre de 2024, trágica jornada que acabó con 230 fallecidos, el testigo Ignacio Valero, jefe del Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ). Valero, según el acta de su declaración, a la que ha tenido acceso elDiario.es, presenció la llegada nocturna al Cecopi de Mazón tras su larga comida y sobremesa con Maribel Vilaplana en un reservado del restaurante El Ventorro y explicó que, a partir de su tardía incorporación, el president “dirige” la reunión y la consellera Salomé Pradas, principal investigada en la causa, “empieza a no dirigir” y “no vuelve a hablar prácticamente en días”. El exjefe del Consell, que figura en la causa como una suerte de preinvestigado, dio por acabada aquella reunión sobre la una de la madrugada. “Sus palabras exactas fueron: 'Es muy tarde ya, estamos cansados todos, nos volveremos [a ver] aquí a las 6.00'. Y nos miramos todos y dijimos, bueno nosotros nos quedamos trabajando”.