"Paz, respeto y amistad entre naciones", esa fue la nota que la selección de Irán dejó en el Estadio de Los Ángeles, en Estados Unidos. Pese a los conflictos entre los gobiernos de ambos países y las restricciones que le han puesto a su equipo, el cuadro iraní dejó de lado la geopolítica y plasmó un mensaje sobre el espíritu y la fraternidad deportiva.

Este domingo 21 de junio, el conjunto persa dio la campanada y sacó un empate 0-0 ante Bélgica, una de las actuales potencias europeas. Pero este resultado no fue la única noticia del partido, ya que también hubo un momento emotivo que se dio en el pospartido.

Al término del encuentro y antes de retirarse del recinto, el equipo asiático escribió en la pizarra de su vestidor una carta de agradecimiento a la ciudad angelina, que lo recibió en sus dos primeros encuentros de la justa. Esto, recordando que ahí mismo fue la sede de su debut en su empate 2-2 con Nueva Zelanda.

“Desde el antiguo Irán, con miles de años de historia, hasta el Irán civilizado de hoy, el espíritu de Irán ha permanecido vivo e inquebrantable. Llegamos a Los Ángeles con orgullo, competimos con honor y dejamos esta ciudad con dignidad. Los Ángeles, les agradecemos su hospitalidad”.